Fotografía: pintura de la batalla de las Navas de Tolosa.

El perder el sentido de pertenencia a un grupo, pasando a pertenecer a otro, es una de los  cambios que fomentan los políticos, ya lo dijo nuestro pensador ORTEGA, las dictaduras disgregan intentando agregar y las democracias agregan intentando disgregar ¿TUVO RAZÓN?

Sabemos que el origen de nuestra unidad territorial fue con los Reyes Católicos, pero el origen del grupo fue mucho anterior, es la religión católica la que unió a los diversos reinos que esos reyes unificaron

La invasión musulmana no rompió el grupo con el Islam, al librar de impuestos a los cristianos que lo aceptaron, naciendo los muladíes. Son los mozárabes, los que resisten en la defensa de la fe, que encabezaron los papas, mozárabes que fueron fritos a impuestos llevándoles a la pobreza, es decir, grupo unido por la fe que resistió como origen de la España territorial actual. Sirva de ejemplo que en Valencia, cuando la tomó Jaime I, había la mitad de mozárabes que musulmanes, que también existieron en todo ese territorio dominado por ellos, en mayor o menor cuantía.

 

La conquista musulmana de la Península Ibérica la inician los árabes, bereberes y omeyas. A su vez, estos musulmanes estaban compuestos por muchas, digamos etnias o tribus, siendo la inicial la bereber que encabeza Tarik y luego ayudado por Muza. Antes hubo entrada de bereberes no musulmanes que siempre regresaron.

 

A los 40 años llegaron los Omeyas, que entran por Almuñécar con Abderramán I, sometidos al califa de Bagdad como cabeza directora del Islam.

 

Todo ese conjunto de musulmanes era de diferentes costumbres y líneas coránicas, según el discípulo que escribió el Corán. Tendencias que actualmente sufren enfrentamientos, entre los sunnis y chiitas, que de ellas hay derivaciones, es decir, todo ese mundo musulmán estaba muy dividido por la religión. Al contrario que los cristianos, que tenían al Papa como cabeza directora y si existieron cismas, siempre salió triunfante la cristiana del Papa.

 

Caída Granada, aparte de la expulsión de los musulmanes, le siguió la expulsión de los judíos. Esos fueron los sefardíes que todavía mantienen el castellano antiguo por Turquía e Israel. Supuso un desastre económico al repartir tierras entre nobles y que, sin mano de obra, por esa expulsión, dejaron de producir.

 

 El deseo de los musulmanes por recuperar sus tierras les llevó a intentar desembarcar en la costa almeriense y valenciana. Todavía se mantienen las atalayas, las de la costa, al divisar los barcos, hacían fuego conocido como la ahumada. Al verlo desde la atalaya del interior, se iba comunicando de una a otra, hasta las guarniciones, saliendo tropas para su defensa.

 

 Regresamos a lo actual, vemos como irresponsablemente, por los que buscan la ruptura de España con políticos que lo permiten, donde abundan los corruptos, más los que encabezan esas corrientes. Se apoyan en épocas de la historia en la que no había unión territorial, cuando se deben apoyar en la que iniciaron los Reyes Católicos.  

Lo positivo hubiera sido fomentar lo que nos une de nuestra historia, no sólo las grandezas de la Reconquista, también la enorme huella dejada en el descubrimiento de América o todas esas gestas de nuestros insignes marinos, o recalcar que la religión, que introdujo España, terminó con costumbres terriblemente salvajes de esos pueblos que encontraron los conquistadores. Lo que hay que analizar con el momento cultural que se vivía.

 

Así ,vemos como se mantiene el tribunal de las aguas valenciano de origen romano, o se habla de regresar a un pasado como mantener las cañadas por donde se movió el ganado ovino o repoblar el campo con su cultura olvidada, o fomentar la riqueza cultural de los idiomas, cuando se ha conseguido el efecto contrario, hasta hacer idioma, a los que nunca los fueron, o intentan ocultar  otros como el ansotano o el aranés, cuando todos deben ocupar un segundo lugar de empleo. Así hundimos nuestra unidad por ocultar nuestra historia pasada.

 

 Si esto se hubiera expuesto cuando se aprobó la constitución, hubiera sido tachar de no democrático al que lo hubiera hecho. Hoy, es algo que está en la boca de muchos. Por esa irresponsabilidad, vamos camino de los reinos de Taifas. Ideas introducidas en las escuelas y que cambiar a un niño por lo aprendido es muy difícil, cuando por desgracia, la cultura histórica no existe o esta falseada.

 

 En Melilla vi, allá los años 70 en un colegio marroquí, un mapa del reino de Marruecos, incluía el Sahara, Ceuta, Melilla e islas adláteres. Mapa que el impresentable Zapatero se hizo una foto bajo él, en una visita a Marruecos. Curioso, que como ahora pasa con esos llamados menas, contaba una profesora que sustituyo a la titular, que por ser mujer, se reían de ella, los que digamos normales le decían,” seño si no comen palo, no le obedecen”. Palo que tenía encima de la mesa. Situación idéntica a la que se está dando en los centros de estos menores en España.

 

A lo largo de la historia hasta el XIX y XX, la religión ha estado presente junto a la monarquía, habiendo vaivenes de nuestra unidad hasta que Franco nos unificó. A su muerte, esa unidad, se va rompiendo fomentada por una historia, no solo inventada, si no apoyada en las épocas que no teníamos unidad territorial, y que hoy encabezan las autonomías actuales.  

Subiendo en escala, partiendo de España como nación, estamos en la comunidad europea, cultura occidental, hasta hay quien se considera ciudadano del mundo. Pero hay algo que está en nuestra antípodas culturales, el mundo musulmán, el que nuestros políticos incultos lo aceptan, disfrazándolo de no radical, lo que a lo largo de su historia cuando se abría. Siempre volvió al radicalismo, que como último ejemplo, lo tenemos con Jomeini, que es lo que padecemos ahora, hasta hay quien dice, estamos en el inicio de la tercera guerra mundial.

 

Ya están saliendo corrientes en países que están tomando medidas ante esa invasión pacifica, que por ser necesaria la mano de obra, se les acepta, cuando tenemos muchos de nuestra cultura de donde suministrarnos, sin que nos causen problemas.

 

Hoy hay que preguntarse ¿dónde está nuestra unión? La religión ha dejado de serlo, los Reyes solo son representantes sin fuerza legal para unir. Luego nos queda otro factor, el de la economía, el que está en manos corruptas, que la justicia por su lentitud deja de ser justa, independiente, que ese poder democrático se intenta poner en manos de estos separatistas. Última esperanza de nuestra unión. La historia es una de las claves de nuestra unidad, el conocerla.  

 

Vemos el crecimiento económico de España y como los españoles viajan a países lejanos, pero lo triste, es salir sin haber conocido el suyo. Si su cortijo, fomentado en las escuelas donde hay quien dice que los niños conocen hasta las alcantarillas de su autonomía, pero les hablas del Guadalquivir por citar alguno fuera de su autonomía, y no lo conocen.

 

Que razón tuvo Confucio, cuando dijo “un pueblo bien gobernado se avergüenza de la pobreza de su país y uno mal gobernado de la riqueza del mismo “. Habría que añadir que los segundos llevan camino de su confrontación.

 

Coronel Retirado Enrique Barber Buesa

 

                      

En una fragata española en el norte de Madagascar, tan lejos es donde te sientes mas español