Hasta las elecciones andaluzas del pasado 2 de diciembre VOX no existía para el PP. Su única preocupación era la de recuperar al votante desmovilizado de su formación que podría ser sensible al mensaje del partido presidido por Santiago Abascal. Fuentes del Partido Popular han señalado a El Correo de Madrid que oficialmente no preocupaba un posible crecimiento de la formación que ha dado la sorpresa en Andalucía.

Tras obtener los 12 diputados que han revolucionado el panorama político español y que han puesto a los de Abascal en el centro del debate político, el PP ha puesto a trabajar a sus responsables municipales y autonómicos para indagar sobre la posibilidad de crecimiento de VOX de cara a las próximas elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2019.

El criterio que se establecía en los informes, según las fuentes indicadas, no era ya el arrastre de votos desde el PP o Ciudadanos a VOX, sino la suma total de votos que podrían sacar los de Abascal sumando esos votos, más la movilización de abstencionistas y el cuantioso voto que se está moviendo desde los partidos de izquierda. La alarma del PP ha saltado tras saber que el voto a VOX procede en, al menos, el 15% del PSOE y Podemos. Un voto con el que los de Casado no contaban y que ha marcado la diferencia en las elecciones andaluzas puesto que era un arrastre que el partido de la Calle Génova nunca había conseguido ganar.

En el mismo caso que en Andalucía, según el mencionado informe de los populares, se encuentran comunidades autónomas como Extremadura y Castilla-La Mancha, con un voto tradicionalmente a partidos de izquierdas (especialmente el PSOE) en los que se podría producir el mismo efecto que en el sur de España, convirtiendo a VOX en una fuerza política decisiva para la formación de ejecutivos regionales y municipales.

El mismo informe señala la fuerza que el partido de Abascal está tomando en grandes municipios del sur de Madrid donde estaría claramente posicionado como fuerza decisiva a la hora de la decisión de una mayoría municipal tras las elecciones. Son municipios como Getafe, Móstoles, Parla,…

El informe de los populares explica también que, además, en comunidades autónomas como Baleares o la comunidad valenciana los de Abascal tienen ya un importante apoyo social, además de tener estructuras de partido muy sólidas, como ocurre en Madrid.

Pero el ascenso de VOX no se ciñe solamente a las zonas señaladas por el PP. Estudios demoscópicos realizados por varios partidos políticos en la última semana, a los que ha tenido acceso este digital, señalan un importante crecimiento de la formación de Abascal en otras zonas de España, donde superarían con creces el 10% de la intención de voto. Especialmente es importante esta tendencia en comunidades como Madrid, Asturias o Cantabria. Y podría ser superior en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, donde podrían obtener resultados superiores al 15% y ser imprescindibles en la formación de Gobierno.

Un caso muy llamativo es el de Cataluña, una región en la que el apoyo a VOX está subiendo exponencialmente. Lo hace tanto en intención de voto como en afiliación. Lo que señala que podría ser una fuerza política con una presencia muy importante en los próximos comicios municipales –recordemos que Cataluña no celebrará elecciones autonómicas en mayo- y podría condicionar la formación de ayuntamientos en ciudades y municipios con población por encima de los 20.000 habitantes.

Este crecimiento de VOX está quedando claro en el elevado número de nuevas afiliaciones que está teniendo el partido. A día de hoy la formación presidida por Abascal ha superado los 20.500 afiliados, acercándose rápidamente a los 23.000 que ha declarado Ciudadanos. Además ha superado sobradamente a los partidos nacionalistas: PdCat, ERC o PNV y Bildu.

Este crecimiento en el número de afiliados en toda España permitirán a VOX configurar una estructura homogénea de la formación en todo el territorio nacional con la que podrán hacer frente a las próximas citas electorales: municipales, autonómicas y europeas; y preparar las candidaturas para las próximas elecciones generales que podrían celebrarse a finales de 2019.