Vox sigue oponiendo una férrea resistencia en todos los frentes que tiene abiertos en la política española. La cuestión territorial no es ni mucho menos un tema baladí sino crucial de su programa en el que garantiza la igualdad real de todos los españoles. La imposición de la lengua en vasca en detrimento del castellano es un grave abuso que no se pude consentir bajo ningún concepto.

Macarena Olona está convencida de que esta normativa, llamada de normalización del euskera, aprobada en 2017 por el PNV y Bildu, es “un atropello lingüístico para los vascos que hablan castellano”.

La diputada de Vox piensa que el tener que pedir expresamente por escrito a la administración que se le dirija en castellano es algo racista propio del mundo sepatista supremacista.  Para ella el Gobierno vasco pretende establecer “un censo de vascos de primera y de segunda categoría”.

Olona sigue diciendo que el decreto es “sectario” y también “impone para poder contratar con las administraciones vascas el conocimiento de la lengua vascuence”.

“Vox ha recurrido este decreto discriminatorio para garantizar el derecho de conocer y de usar el español sin perjuicio de las otras lenguas”, ha afirmado la secretaria general del grupo parlamentario de Vox, que también ha atribuido la “el odio al español que se está extendiendo a la incomparecencia del Estado”.

“Haremos una oposición férrea en las calles y los tribunales en esta materia”, ha asegurado Olona y ha explicado que pondrán la lupa en la actuación del delegado del Gobierno en el País Vasco, Jesús Loza. Vox pedirá un listado de los recurso que ha interpuesto y de los que ha desistido y “a la vista del resultado pedirá su dimisión y verá si hay una presunta prevaricación”, ha añadido la diputada de Vox.