Algo se mueve en la política española, algo no necesariamente bueno se vislumbra en el horizonte. Pedro Sánchez, ahora sí, decide aceptar la propuesta del monarca para intentar formar gobierno. Albert Rivera se apresura a prestarle su más sincero apoyo. Esto es algo que estaba cantado. En un hipotético adelanto electoral, los más perjudicados según todos los indicios serían PSOE y Ciudadanos, por lo tanto son los menos interesados en que eso se produzca. No obstante, la suma de ambas formaciones sigue siendo insuficiente para lograr el objetivo de crear un ejecutivo estable.

 

Podemos y su secretario general Pablo Iglesias, continúan presionando para que el PSOE se atenga a razones y abandone esa vía. La prepotencia mostrada por los “chiripitiflauticos” raya el insulto hacia el resto de “las gentes” que no coinciden con sus planteamientos ideológicos. Esto se encuadra dentro de la manía tan característica de la izquierda española de saber lo que nos conviene al resto

Podemos y su secretario general Pablo Iglesias, continúan presionando para que el PSOE se atenga a razones y abandone esa vía. La prepotencia mostrada por los “chiripitiflauticos” raya el insulto hacia el resto de “las gentes” que no coinciden con sus planteamientos ideológicos. Esto se encuadra dentro de la manía tan característica de la izquierda española de saber lo que nos conviene al resto. Ellos saben lo que nosotros necesitamos, aunque nosotros desconozcamos que es lo que nos conviene o deseemos. Están para sacarnos de nuestro error, aunque nosotros no deseemos salir de él.

 

No es fácil el papelón del Partido Popular en todo esto. Asediados por continuos casos de corrupción allí donde gobernaron como Madrid o Valencia. Por cierto, en Valencia 9 de los 10 concejales de la ciudad del Turia investigados en la denominada operación “taula”. Rita Barbera, la todopoderosa ex alcaldesa de la ciudad durante 24 años y ahora senadora dando explicaciones prosaicas y poco convincentes que nos hacen temer que esto no ha hecho más que comenzar. En breve al Partido Popular lo colocaran en un dilema, el de apoyar o no a un previsible acuerdo PSOE-Ciudadanos, o por el contrario facilitaran la entrada de Podemos en un hipotético frente de izquierdas. Esa es la perversión a la que Pedro Sánchez y Albert Rivera desean llevar al Partido Popular. La estrategia esta clara. Acuerdo entre socialistas y Ciudadanos y poner la pelota en el tejado de los populares acusándoles de irresponsabilidad en caso de no facilitar la formación de un gobierno “moderadamente” presentable.

 

El Partido Popular ha medido mal sus tiempos y lo que en principio se valoró como una estrategia acertada, ahora se le puede volver en su contra. Poco importa el compromiso de Pedro Sánchez de consultar a sus bases. Ya cambiara la formulación de la pregunta y las bases de la consulta. Todos sabemos lo “flexibles” que pueden llegar a ser los compromisos y sobre todo los principios. Nada de esto es nuevo. Hoy digo no a la OTAN para luego pedir el voto afirmativo, y todo ello sin despeinarse.

 

Y mientras en Madrid con las “carmenadas” que no cesan. Es casi imposible hacer tanto el ridículo y el imbécil en tan corto periodo de tiempo como lo está haciendo la alcaldesa de Madrid Manuela Carmena y todo su equipo de gobierno. No se salva ni uno. Este atajo de incultos sectarios e indocumentados, no ya solo se conforman con mentir y reescribir nuestra historia, ahora también es necesario “borrar” todo vestigio de los crímenes y atrocidades cometidos por la izquierda en este país, y que cosa mejor que quitar las placas y los nombres de las calles que nos recuerdan a las víctimas de la persecución religiosa e ideológica en España.

 

Que nadie se equivoque, empiezan por monolitos, estatuas, calles y plazas y después por “sus gentes”.