Nos quieren hacer ver que es "solidaridad", cuando es negocio de las mafias de esclavos del siglo XXI. Acusan de xenofobia o racismo, a quienes protestan, cuando no es más que sentido común. Quieren hacernos comulgar con ruedas de molino y nos tratan por idiotas.

Durante mucho tiempo he ayudado a los inmigrantes subsaharianos en sus necesidades humanitarias, y sé de lo que hablo. Siempre he visto el derecho a emigrar y buscar una vida mejor, limitado por el derecho de quien acoge y protege su seguridad y bienestar.

Los refugiados que se desplazan por las persecuciones políticas, étnicas o religiosas deben ser atendidos de la mejor forma. Y ambos, emigrantes económicos y refugiados, deben ser auxiliados cuando su vida corre peligro.

Dicho esto, las mafias saben explotar y usar esa obligación moral, y los sentimientos que producen, en beneficio propio. Cuando cualquier barco, sea pesquero, militar, comercial o de rescate... auxilia náufragos, o barcas en dificultades, debería ponerse de inmediato a las órdenes de las autoridades competentes. Y si lo que tratan esos náufragos es alcanzar las costas europeas de forma ilegal, no debe ser ese el camino para sortear esa legalidad. Pues supondría, como está ocurriendo, convertir esa situación peligrosa, en un trámite más para alcanzar sus objetivos de llegar al puerto que les conviene.

Una vez cumplida la obligación de auxilio, cualquier embarcación que rescata ese tipo de náufragos, debiera poner rumbo al puerto de origen de esa gente y devolverlos a dónde han salido. Tratando, además de identificar y denunciar a los individuos sin escrúpulos que se dedican al tráfico humano. El cumplir el deseo de llegar donde quieren, y no de dónde salen, es complicidad con los delincuentes, propiciar el efecto llamada y ser parte de la mafia que lo organiza. El efecto llamada que se produce hará multiplicar los candidatos, pereciendo muchos en el intento. Las muertes que se generan tienen como cómplice necesario el buenismo hipócrita. Y la falsa misericordia.

No es lógico que quienes de esa forma llegan a nuestras costas, gocen de beneficios sanitarios y económicos de los que no tienen derecho muchos naturales. Mientras haya españoles sin tarjeta sanitaria, dársela a extranjeros es un insulto a la ciudadanía. Mientras las pensiones de nuestros mayores y los subsidios no den para vivir dignamente, darle pagas a los que llegan de forma ilegal, es fomentar la injusticia. No controlar la identidad de quienes alcanzan nuestro territorio es acoger delincuentes huidos de otros países. Facilitar la llegada de quienes huyen de la justicia en sus países significa acoger delincuentes y terroristas. Es el suicidio de Occidente auspiciado por los medios de comunicacion que tergiversan las noticias.

Nos venden como falta de solidaridad el cierre de los puertos europeos a esa llegada haciendo el trabajo de comunicación de las mafias, y es que pareciera que esas falsas ONGs y los medios están al servicio de los mismos amos, de la misma organización criminal.

No hay país que soporte sin deterioro esta invasión silenciosa. Mientras a los nacionales les bombardean a impuestos para poder vender de forma ambulante en nuestras calles, con inspecciones y acoso, los inmigrantes ocupan calles impunemente vendiendo artículos de copia ilegales. Mientras a los españoles nos retiran la tarjeta sanitaria al poco de no cotizar, aunque lo hayas hecho durante 20 años, a aquellos se las regalan apenas ponen el pie en nuestro suelo...

Con los millones de parados que hay en España, la llegada de tanta demanda de empleo aboca a la precariedad laboral y el descenso de los salarios, retornando a los trabajadores en esclavos. Nunca personas con trabajo vivían en el umbral de la pobreza...

La invasión de mano de obra barata solo beneficia a quienes tratan de explotar, pisoteando décadas de logros en derechos laborales. Los sindicatos y partidos de izquierda corruptos defienden la explotación en lugar del obrero.

No es de extrañar que la gente se harte de tanta mentira y salten la barrera de lo "políticamente correcto". ¿Y qué tiene esto que ver con una página de apoyo a quienes luchamos contra el DAESH?. Pues que además de la tragedia social que se genera entre los que llegan engañados a nuestras costas y los que han de sufrir en propias carnes las consecuencias, la llegada masiva y sin control de esos inmigrantes favorece el desplazamiento de yihadistas que pretenden seguir su guerra en Occidente.

Van a conseguir infiltrarse en nuestra sociedad miles de combatientes yihadistas. Hace dos años de la matanza terrorista en Barcelona y Cambrils armados con una simple furgoneta. Eso eran actos de lobos solitarios y desorganizados. Cuando las cédulas yihadistas decidan actuar coordinadamente el terror alcanzará cualquier ciudad europea. No prevenir ahora las consecuencias nos llevan irremediablemente a llorar después. Claro que los políticos que deciden seguirán viviendo en residencias protegidas y de espaldas al pueblo al que dicen servir.

Despierten y dejen de dejarse engañar por discursos retorcidamente hipócritas e interesados. Control férreo de nuestras fronteras, auxilio a los necesitados y retorno de éstos a sus lugares de origen. Fomentar el descontrol y la invasión sólo beneficia a las mafias y los terroristas. Es más barato el retorno, más justo y acabaría con la motivación del efecto llamada.

La vía de escape debe ser cortada de inmediato o veremos nuestras tierras plagadas de los yihadistas que huyen de Oriente Medio.

Protejan a los refugiados en sus hogares y propiedades y favorezcan el retorno, o estarán contribuyendo a la limpieza étnica y religiosa de los terroristas. Hay que protegerlos en sus tierras y no en el exilio. De otra forma la guerra la habrán ganado los islamistas radicales que han ganado terreno.

No sólo hay que combatir a los genocidas con las armas, también con los fines que persiguen.

Simón de Monfort.