Hoy, en plena sesión de investidura en el Congreso de los Diputados, Víctor Sánchez del Real, del grupo VOX, no ha podido reprimirse. El candidato Pedro Sánchez había estado insultando a los miembros de VOX hasta en cuarenta y seis ocasiones durante su discurso, llamándolos fascistas, ultras y reaccionarios.
 
Y en esto que, continuando con su verborrea, al Doctor Pedro Sánchez, le ha dado por mezclar en su discurso al Cid con la toma de Granada (un poquito de formación primaria le habría permitido conocer la distancia geográfica y de siglos).
 
Así que el Diputado Víctor Sánchez del Real le ha espetado al candidato una verdad del barquero:
 
¡Analfabeto!
 
La bancada socialista ha balado al unísono en señal de protesta borreguil, pero nada puede corregir el analfabetismo funcional del Candidato a la Presidencia, ni el manso seguidísmo de los acólitos de su secta. 
 
¿De verdad alguien alberga la esperanza de que alguno de los socialistas vote contra su analfabeto líder? 
 
No le han vuelto a interpelar de forma tan ruidosa, pero Pedro Sánchez no ha dejado de soltar perlas de sabiduría por esa boca de charlatán de feria vendedor de bálsamos milagrosos. 
 
En una de sus intervenciones (de las que yo he escuchado, disculpen que no sean todas pero me aburre) se ha referido a la Canciller Alemana Merkel como la representante de la República Federal Alemana. Pero Merkel nació en la República Democrática Alemana y sólo merced a la reunificación de 1990 de las dos alemanias separadas por el Muro de Berlín, podía, con propiedad, aspirar a ser mandataria de Alemania, nunca de su República Federal. 
 
Para ser un adalid de la Unión Europea y un político en activo que aspira a presidir un país miembro, no parece conocer bien la historia política de Europa más significativa y reciente. Estamos hablando ni más ni menos que de la Caída del Muro de Berlín de 1989, momento clave en el fin del Comunismo Soviético. 
 
Es posible que en su caso sea cierto eso de que quién desconoce la historia esté condenado a repetirla. Y por eso pacta con Podemos un Gobierno de coalición.