“En una supuesta sociedad policial, el estado ha conseguido el control total sobre el individuo. No existe siquiera un resquicio para la intimidad personal: el sexo es un crimen, las emociones están prohibidas, la adoración al sistema es la condición para seguir vivo. La Policía del Pensamiento se encargará de torturar hasta la muerte a los conspiradores, aunque para ello sea necesario acusar a inocentes.

LA GUERRA ES LA PAZ - LA LIBERTAD ES LA ESCLAVITUD - LA IGNORANCIA ES LA FUERZA”

Prefacio de la novela del miliciano republicano George Orwell, “1984”. quien huyo de Cataluña en 1937 para que los comisarios políticos de Stalin en Cataluña no lo purgasen y asesinasen. 

Ante la realidad de que la educación ha sido tomada por los enemigos de España que controlan todos los medios audiovisuales de comunicación, aplican sin vergüenza alguna la censura en las redes sociales desde NEWTRAL y maldito.Bulo, imponiendo la verdad única del “ministerio de la verdad” Orwelliano que anuncio este gobierno frente populista, con penas de cárcel de 4 años para el disidente empleando la ley de desmemoria histórica, desde una fiscalía rendida al poder como Pedro Sánchez afirmo en TV, mientras tuercen el brazo cada día a la abogacía del estado cuyos miembros díscolos ya dimiten, y vemos como el tribunal supremo parchea a última hora la sentencia del golpe de estado para poder liberar a los golpistas mañana, mientras el último refugio aparente, la justicia europea instalada en Bruselas, muy cerca de Waterloo, asalta nuestra democracia, nuestras leyes y nuestra soberanía nacional, a los españoles libres, dispuestos a defender la misma libertad que defendieron en el pasado nuestros mayores, solo nos queda la protesta civil en las calles.

Por todo ello, y en nombre de la plataforma por unas elecciones transparentes, cuyos equipos han interpuesto demanda por fraude de las pasadas elecciones nacionales, y de la federación de plataformas por la hispanidad, de la que soy miembro y represento, venimos a manifestar:

1.-Que todo estado de derecho implica de modo rotundo a inapelable el respeto a la ley. Asaltarla, retorcerla o evitarla conduce siempre a los pueblos hacia el incivismo, la algarada, la ley del talión y el conflicto civil.

2.-Que el artículo uno de la carta magna establece con rotunda claridad el principio inapelable de la unidad de España, patria común e indivisible de todos los españoles.

3.-Que La constitución española menciona la unidad de nuestra patria en el título uno y no en el 21, no por casualidad sino por necesidad; sobre ese principio rector de la soberanía nacional y nuestra convivencia, nacen, descansan y se sustentan las demás leyes que conforman la constitución y es el pilar sobre la que se edifica la carta magna, responsable de 40 años de paz.

4.-Que España no es nuestra, como tampoco el voto ciudadano es propiedad de los políticos, son solo un legado, un préstamo, algo que insistentemente olvidan nuestros políticos. Es nuestro deber para con quienes nos la legaron y para quienes nos sucederán, cuidarla, protegerla y mejorarla, trasciende intereses de partidos políticos, provincianismos y cantonalismos, momentos históricos o personas. Reivindicamos que España sea, como fue y aun es, proyecto común de convivencia para los hombres que la heredamos y habitamos, construido desde tiempos inmemoriales sobre la filosofía griega, el derecho romano y los valores morales judeocristianos, esencia, base y crisol de la carta de derechos humanos que hoy tanto reivindican quienes están en el poder, rechazados por otros credos y de los que la hispanidad fue precursora y defensora.

5-Que un estado de derecho solo puede ser considerado como tal cuando el respeto a la ley se ejerce por todos y para todos, sin que condición social, económica, política o territorial merezca obtener privilegios sobre el resto de los ciudadanos y sus territorios. El principio de la igualdad jurídica entre ciudadanos es un derecho esencial, principio pionero extendido por la hispanidad desde las leyes de indias legadas por nuestros reyes.

6-Exigimos el respeto a la unidad de España, a nuestra historia común y los valores de la hispanidad, las libertades políticas y cívicas consagradas en las leyes que nos dimos, tales como la libertad de expresión hoy amenazada con un nuevo ministerio de la verdad, el sagrado derecho a la propiedad y al libre comercio que se pretende expropiar, el violado derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos, el profanado respeto a la presunción de inocencia de toda persona sin distinción de sexo, el respeto de nuestra cultura e historia, símbolos y tradiciones, como señas de la rica diversidad heredada, esencia misma de la hispanidad y ejemplo imborrable de un proyecto multicultural en prospera convivencia que trasciende a las personas, los tiempos y a los políticos. La obra civilizadora de la hispanidad jamás fue superada por otra nación, y nosotros venimos a defender y reivindicar. Consideramos por último que sólo desde una sociedad civil unida que entienda como esenciales el respeto y la defensa de nuestra identidad, y el conocimiento de nuestra realidad histórica común, dependerá un presente que ya está aquí y un amenazante futuro que solo podremos afrontar unidos.

Y para situar la mentira histórica a la que nos someten esos charlatanes de turno convenientemente subvencionados desde el golpismo catalán, concluyó con las palabras del buen rey Jaime I, nacido en Montpellier, y del que mencionare todos sus títulos para quienes nos hablan de derechos históricos; rey de Aragón, rey de Mallorca, rey de Valencia, conde de Barcelona, conde de Rosellón y Cerdaña, Vizconde de Carlades, Barón de Omelades. Conde de Urgel, Vizconde de Fenolleda y señor de Montpellier, palabras dichas en el concilio de Lyon, 1.272

“Barones, ya podemos marcharnos, hoy a lo menos hemos dejado bien puesto el honor de España”

Como final, dejadme leeros un villancico cristiano.

“Te traigo niño una bandera, fuego y trigo, roja y gualda... la rescaté de un piquete criminal que la quemaba...

ondearla es delito, prenderla fuego una hazaña...

la secuestran y la escupen, la desprecian la desgarran...

hoy vengo niño a tu cuna para poder decir VIVA ESPAÑA!!”