El desbocado aumento de la criminalidad en España por parte de inmigrantes ilegales y el cobarde silencio de las autoridades españolas en cuanto a la etnia, nacionalidad y status migratorio de sus autores, es ya un descomunal escándalo internacional que está siendo críticamente comentado en los principales órganos de opinión reservada de los servicios de Policía e Inteligencia de nuestros propios países aliados. Un extensísimo y detallado artículo de Soeren Kern, un relevante senior fellow del afamado Gatestone Institute de Nueva York, acaba de propinar a las autoridades españolas - muy merecidamente, dicho sea de paso - un tremendo patadón en el trasero por su imperdonable dejación de deberes, su hipocresía, su cobardía y su excesiva dependencia de esa trampa social conocida como "corrección política", cuyo único fin es el de impedir que los medios hurguen en el negocio de la inmigración - con sus mafias en lo más alto de la colina - y que las Fuerzas del Orden hagan su trabajo como es debido.    

 

Bajo titular: "España: Aumento del Crimen Migratorio", el artículo fechado y firmado el 20, a las 05.00 AM, empieza citando una serie de casos aislados reflejando la tónica general del problema. "Tenemos inmovilizadores (tasers) pero están encerrados en un armario debido a la cobardía política", (sic) dice un portavoz de la Policía Municipal de Bilbao."En Madrid, una pareja de ancianos de regreso de sus vacaciones encuentra su apartamento "okupado" por inmigrantes africanos. Cuando un equipo de filmación del canal madrileño Telecinco se persona en la zona los inmigrantes les destrozaron la cámara....."  y añade: "El notoriamente letárgigo sistema de Justicia español aún está decidiendo quién es el verdadero propietario del apartamento".(sic) "El Ayuntamiento de Madrid, dirigido por la alcaldesa Manuela Carmena, en un caso clínico de corrección política desbocada, ordenó a la policía mantenerse alejada del barrio de Lavapiés, con el resultado de que los inmigrantes ilegales, lejos de enfrentar el temor a la deportación, se sienten ahora seguros en el conocimiento de que sus acciones violentas les han dado derecho a controlar todo un barrio de una gran ciudad europea" (sic). "Seis inmigrantes africanos violaron a una niña de 12 años de edad en un pueblo cerca de Madrid, pero las autoridades españolas ocultaron al público la información durante más de un año, al parecer para evitar sentimientos anti-migratorios". El artículo pasa a detallar la violación de la pequeña, el mediodía del 15 de Marzo de 2018, en Azuqueca de Henares, a manos de cinco marroquíes y un nigeriano, que tras liberar a una de las dos niñas secuestradas (porque era musulmana), violaron por turnos a la segunda durante más de una hora y de la forma más abyecta imaginable. El público no fue informado del suceso hasta el 20 de Marzo del 2019, cuando el rotativo EL MUNDO publicó el resultado de una investigación. Se supo entonces que los fiscales y jueces del caso decidieron secretamente que tres de los menores fueran retenidos en un correccional por tres años y "reinsertados" en la sociedad española, sin ser deportados. Uno de los adultos sigue detenido y los demás adultos fueron puestos en libertad.·Este caso de violación "en manada" con actores inmigrantes - uno de los muchos contabilizados en recientes meses - ha sido silenciado por los partidos políticos de izquierda y centro y sólo ha sido esgrimido por el partido identitario VOX para denunciar la espiral de crimen que azota a España, "donde las políticas migratorias "progresistas" están alimentando un alud de inmigrantes ilegales procedentes de Africa, Asia y Oriente Medio". "La violación "en manada" también ha arrojado luz sobre un sistema de Justicia buenista que con carácter rutinario pone en libertad a criminales inmigrantes de regreso a las calles" (sic)..      

 

Tras esta somera introducción de unos pocos casos ocultos al público, el artículo concluye que ilustran la espiral de violencia y criminalidad migratoria que una España desinformada e incauta está enfrentando por culpa de la clase política que la gobierna. Y lo más sangrante es que ni siquiera el propio Gobierno parece conocer con exactitud la magnitud del problema cuando las estadísticas oficiales y las bases de datos del Ministerio de Interior sobre la criminalidad de inmigrantes ni están al día ni siquiera coinciden. Por una "corrección política" que ya rebasa el límite de lo ridículo, los datos de Interior sobre criminalidad según categorías (homicidios, robos, violaciones, asaltos, etc) no reflejan la nacionalidad de sus autores. Por si fuera poco, como señalábamos, las diferentes Bases de Datos del Ministerio del Interior arrojan datos diferentes: Una de ellas muestra que en 2017 ocurrieron en España un total de 332 homicidios, mientras otra dice que sólo fueron 308. Otra base cifra en 865 el número de violaciones en 2017, mientras otra asegura que fueron 1.382 - lo que supone una astronómica diferencia del 60% entre dos Bases de Datos que tendrían que haber coincidido. El Instituto Nacional de Estadística, INE, al menos aporta el importante dato de que la población inmigrante equivale aproximadamente al 10% del total de la población de España, aunque - OJO - supone el 32% de la población reclusa en cárceles españolas. El INE tampoco clasifica sus datos por nacionalidades pero una serie de datos de Interior confirma que la abrumadora mayoría de los inmigrantes arrestados en 2017 procedían de dos países: Rumania (18.032) y Marruecos (17.464). El artículo cierra ese apartado afirmando que, "a pesar de la falta de estadísticas oficiales, la evidencia anecdótica hallada en los reportes criminales de los medios locales muestra que la criminalidad inmigrante - desde el robo al asalto sexual o al asesinato - es un creciente problema a nivel nacional".

 

A sabiendas de que hordas de inmigrantes "no integrables" en nuestra sociedad se dedican al fraude de subsidios sociales, al robo con o sin violencia, al narcomenudeo, al asalto ocasional y a mil otros "ejercicios espirituales", no extraña que las pocas estadísticas que privadamente se manejan sobre el tema hayan tenido que despreciar este exhaustivo goteo de millares de delitos "menores" cotidianos - que se registran diariamente en todas las ciudades y provincias españolas - y concentrarse en aquellos delitos de mayor repercusión social. Sobre este tipo de delitos que cabría calificar de "mayores", el artículo del Gatestone Institute inserta un listado de 144 crímenes graves cometidos por inmigrantes durante los últimos meses, con indicación de fecha, lugar, víctimas y nacionalidad de los autores. Un listado que, por limitaciones redaccionales no podemos reproducir, aunque sí condensar señalando que entre Enero y Abril de este año, se produjeron 58 casos de violaciones "en manada", asaltos sexuales y abusos sexuales de menores; 17 casos graves de violencia doméstica, incluyendo asesinatos, decapitaciones y lesiones varias; 10 casos graves de delitos cometidos por MENAS - unos "menores extranjeros no-acompañados", generalmente marroquíes o argelinos, que nos cuestan 7.000 euros mensuales por cabeza (decenas de millones mensuales en total) y que, pese a estar identificados y fichados por la Policía y la Guardia Civil, siguen en libertad cometiendo todo tipo de delitos sin que nadie se atreva a deportarlos; 9 arrestos de "criminales de serie" con un elevado número de delios cometidos anteriormente - algunos con decenas de detenciones previas; 7 casos de asaltos a personas de la tercera edad o minusválidas; 24 homicidios agravados, algunos de ellos particulamente sangrientos; 8 casos de agresión a policías y a otras fuerzas del orden - a los que no se permite repeler la agresión ni se les dota de material adecuado; un listado que concluye comentando 11 casos en los que la criminalidad inmigrante, poco a poco, ha sido finalmente judicializada, si bien algunas de las sentencias han podido ser excesivamente blandas o los autores ya estén en la calle. La imagen global que el listado da en su conjunto es el de una sociedad acobardada por la audacia y la violencia de muchos inmigrantes, que sufre los efectos de una política migratoria inexistente e incapaz de frenar el alud de ilegales "rescatados" (que a veces son "rescatados" a un tiro de piedra de la costa marroquí, "por órdenes superiores", como nos señalaba un GC indignado) y que está provocando un alarmante deterioro de los servicios públicos, de la sanidad, de la seguridad ciudadana y del bienestar general de los españoles - discriminados frente a los inmigrantes en prácticamente todos los aspectos de la asistencia social. 

 

Como españoles bien nacidos, es nuestra obligación ética y moral la de recordar que la presente situación - que los medios internacionales ya están comentando en los mismos términos que el Gatestone Institute - obedece a la ceguera suicida de una clase política - muy concretamente la de un centro-veleta y una derechita cobarde - que o no ha visto venir la sucia maniobra de socialistas y podemitas para implantar una futura sociedad sorista, globalista y multicultural - como financiada por Soros y el Gran Capital para quebrar a Europa y obtener de paso una mano de obra abundante y barata - o la ha visto y no ha tenido el valor de oponerse a ella. Ninguno de los partidos políticos que hoy se disputan los sillones del Congreso supo en su día - porque el ladino de Pedro Sánchez no se lo comunicó como debiera haber hecho - que España firmaría (y firmó) en Diciembre del 2018 en Marrakesh el llamado "Pacto Global Migratorio" que nos obliga a aceptar la llegada de 200.000 o 300.000 ilegales - convertidos en legales y, en su día, con papeles y derecho de voto - a quienes habrá que proporcionar vivienda, sanidad, trabajo, escuelas, becas, etc., y cuyo efecto negativo sobre los servicios públicos y el bienestar de los españoles no podrá ser criticado so pena de incurrir en un "delito de odio". Los partidos ajenos a la trama no se enteraron, es verdad, pero también es verdad que, pese a que esta monstruosa ignominia del "okupa cum fraude" fue posteriormente denunciada en éstas y en otras páginas de medios digitales supuestamente independientes, ninguno de dichos partidos - salvo VOX - ha protestado lo más mínimo. Son, pues, todos ellos - menos VOX - culpables de lo que le está sucediendo a España y del negro, negrísimo, futuro que le aguarda cuando sigan pasando los meses y los años y las pateras sigan vomitando en nuestras costas y puertos millares y millares de inmigrantes musulmanes - "por órdenes superiores". como denunciaba el viejo guardia-civil. Los eurócratas de Bruselas ya han calculado que para el año 2050, países como Suecia, Alemania y Francia tendrán una tercera parte de su población musulmana y la Sharía competirá abiertamente (como ya hace en algunas zonas de Gran Bretaña y Suecia) con los códigos civiles y penales del país en cuestión. Para entonces y dado que nuestra clase política parece más interesada en asegurarse sus pensiones vitalicias que en legislar en beneficio y defensa del pueblo que la votó, España quizás ya no sea tan completa, quizás le falten dos o tres pedazos como pago a secesionistas, y nuestras mujeres quizás tengan que ponerse el burka para que una jauría de salvajes, mucho mayor que la que hoy se pasea por España "como Pedro Sánchez por su casa", no las acosen y no las violen en plena calle mientras las autoridades se ponen de perfil por aquello de la "corrección política".  Pobre España ingenua, en manos de quién está......