ECDM habla con Pablo Linares, presidente de la Asociación para la defensa del Valle de los Caídos ADVC sobre la última hora en relación al Valle y su futuro, tras la vil profanación de los restos de Franco.

 

¿Cómo valora la ADVC la profanación de los restos de Franco?

Una autentica aberración desde el punto de vista humano y jurídico. En la ADVC llevamos años luchando contra los intentos de exhumación de restos de caídos del Valle. El argumento mas recurrente de las familias peticionarias es que “nadie debería oponerse a que una familia tuviera los restos de sus deudos donde crea más conveniente y no donde se les obligue”. Ese argumento no ha servido para la familia Martínez Bordiú Franco. No sólo han profanado los restos de Franco del Valle, también los han re-inhumado donde ha decidido el gobierno, con la complicidad del Tribunal Supremo, sin tener unos y otros en cuenta los indudables derechos que asistían a la familia.

 

¿Marca en cierta, manera un antes y un después en la Basílica?

No tengo una sola duda. La profanación de los restos del Caudillo no es más que el pistoletazo de salida para dar cumplimiento a los oscuros planes que tienen para el Valle de los Caídos. Ahora, con Franco fuera de la Basílica de la que fue fundador, no van a cejar en su empeño de destrucción del mismo Valle y del espíritu de reconciliación para el que fue concebido. No quieren reconciliarse.

 

¿Van a aumentar o disminuir las visitas desde este momento?

El Valle de los Caídos tuvo, en su día, casi un millón de visitantes al año. Con o sin Franco debería ser uno de los monumentos más visitados de entre todos los que gestiona Patrimonio Nacional. Sin el mantenimiento adecuado y la conservación que un conjunto monumental como el del Valle requiere no será posible que podamos volver a tener el Valle entre los monumentos más visitados de España. Durante décadas no ha existido voluntad política, y por tanto económica, de dotar al Valle de las partidas presupuestarias necesarias para una correcta conservación del monumento. Las izquierdas lo hicieron por odio, las derechas dejaron de hacerlo por cobardía.

 

Ahora ya están hablando de mover los restos de José Antonio...

Un capítulo más para dar cumplimiento a sus planes destructivos. Para la profanación de los restos del Generalísimo argumentaron que no puede permanecer en el Valle los restos de quien no fue caído en la guerra. José Antonio, como sabemos fue asesinado en Alicante el 20 de noviembre de 1936, tras un juicio carente de las mínimas garantías jurídicas para el procesado. José Antonio fue caído en la guerra, era católico y de nacionalidad española, cumple escrupulosamente las tres condiciones que en su día se establecieron para el traslado de restos de caídos al Valle. Estoy seguro de que el argumento que ahora inventarán para dotar de una supuesta legalidad esta nueva profanación nos sorprenderá a todos cuando ya pensábamos, seguramente de modo equivocado, que nuestra capacidad de sorpresa llevaba tiempo colmada. Además, y esto no es menos importante, tengo serias dudas de que la familia de José Antonio tenga la intención de mostrar oposición a la profanación como la que ha mostrado la familia Martínez Bordiú Franco de modo absolutamente digno y encomiable con la profanación de los restos de su abuelo. Ojalá me equivoque.

 

Los monjes también están en el objetivo...

Saben que la presencia de esa modélica comunidad benedictina en el Valle es un muro de contención a los planes de “resignificación” del Valle. Ellos llevan desde el 17 de julio de 1958 rezando a diario por todos los caídos de la guerra civil española, no sólo por los que se encuentran en el Valle de los Caídos si no por todos y cada uno de ellos, estén donde estén y fuera cual fuera el bando en el que perdieron la vida.

 

¿Peligra la continuidad del P. Cantera?

 Bajo mi punto de vista, no le perdonarán al P. Cantera la postura de valentía y dignidad mantenida por el Prior durante todos estos meses en cumplimiento de sus obligaciones y de la legalidad vigente. El P. Cantera, simple y llanamente, lo que ha hecho es negarse a ser participe en la comisión de un presunto delito . “Revanchismo” es la palabra que quizá mejor defina a quienes quieran expulsar a los monjes del Valle. Desde luego “odio” es otra.

 

Sería un paso previo para la futura desacralización del Valle...

El Valle de los Caídos, no tenemos ninguna duda es un lugar de Paz y Reconciliación bajo los brazos de la Cruz más grande de la cristiandad. Tan sólo quien no tenga intención alguna de reconciliarse, si no todo lo contrario, es capaz de tener entre sus planes más inmediatos la desacralización de la Basílica Pontificia. Esto es obra de mentes enfermas. Todos hemos podido comprobar con estupor la postura cobarde de las altas jerarquías eclesiásticas de este país respecto a la profanación de aquel a quien tanto le debe la iglesia española. Se me hace demasiado complicado suponer, que se mantuviera esa misma postura de cobardía ante la desacralización nada menos que de una Basílica Pontificia.

 

Y su objetivo último de demoler la cruz...

Nos tendrán enfrente antes. No es Franco lo que le molestaba en el Valle, al menos no solo era Franco. Es la cruz más grande de la cristiandad lo que no pueden soportar. Su sola visión les molesta e incómoda. Un país medianamente solvente desde el punto de vista moral no puede permitir, no ya la destrucción de la Cruz, si no tan solo el hecho de que alguien pueda creerse en el derecho de sugerirlo.