Este martes se celebraba el debate, y posterior votación, en primera vuelta, a la investidura del candidato del Partido Popular López Miras, con el fin de configurar un nuevo Gobierno regional. El candidato necesitaba el voto de la mayoría absoluta de la Cámara, lo que suponía el necesario apoyo del grupo parlamentario Ciudadanos así como el de Vox.

 

Tras varias semanas de negociaciones paralelas, PP-Ciudadanos y PP-Vox, y sin que el partido que se hace llamar “de la ciudadanía” haya solicitado siquiera una simple toma de contacto con el grupo parlamentario Vox, el candidato popular solicitaba el apoyo de Vox para crear un gobierno, que sería compartido de forma paritaria con Ciudadanos.

 

Si bien Vox desea, tal y como expresaba su Portavoz, Juan José Liarte, en el debate de investidura “un gobierno de centro-derecha”, su grupo parlamentario no ha tenido otra opción que votar no a la propuesta de un gobierno, cuya mitad de miembros “ha preferido posicionarse en la falta de respeto y el ninguneo, cuando no en el abierto desprecio a Vox, a sus ideas y a sus votantes”.