A causa de este burdo episodio, la familia ha sido indemnizada con 5.000 euros por daños morales.

Luis Felipe Utrera Molina, hijo del exministro atacado, ha dedicado unas declaraciones, en exclusiva, a El Diario de Colón. 

Sus palabras han sido literalmente las siguientes: “No toleraremos ninguna ofensa al buen nombre de nuestro padre, que dedicó su vida al servicio de España y a la causa de los más humildes”.