Abandonando las particularidades del feminismo español de género, esto es, su dependencia y apego visceral al dinero público que, por cierto, no es de nadie, Carmen Calvo dixit, queramos verlo o no, ahora centrándonos en un contexto supranacional, cabe decir que poderosos hilos, sirviéndose del feminismo, utilizándolo, manejan el conjunto de nuestra sociedad. Esto es lo que hemos dado en llamar el lado oscuro de la Ideología de Género. Al parecer se trata de dos o tres megafortunas, familias que otrora dirigían bancos nacionales, que más tarde pasaron a controlar países y que ahora juegan a gran escala, dedicando sus energías a modelar ideológicamente determinadas sociedades según sus intereses o, tal vez, incluso por encargo de un tercero.

            En esto, la página www.alertadigital.com, en una noticia de fecha  9/03/2013, recoge una interesante entrevista a Aaron Russo, cineasta y productor de Hollywood, amigo personal del banquero Nicholas Rockefeller. En ella, Aaron cuenta que un día el magnate le preguntó qué pensaba sobre el movimiento feminista, a lo que él respondió que éste trataba de conseguir «la liberación de la mujer». Por su parte, Rockefeller le dijo textualmente: «Lo hicimos nosotros a través de la Fundación, por dos razones: Una, para sumar la mitad de la población al pago del Impuesto sobre la Renta y dos, para impedir que los niños se criaran con sus madres y consideraran al Estado, su padre». En la misma entrevista a Aaron Russo, Alex Jones confirmó que Gloria Steinem, líder del movimiento feminista en EEUU, «trabajó en todo momento con dinero de la CIA».

Otra fundada opinión respecto a esta temática del lado oscuro de la Ideología de Género viene de la mano de Alberto Bárcenas, quien en el espacio audiovisual «Entre profesionales», hizo una lúcida exposición sobre «Masonería e ingeniería social», al tiempo que aportó datos concretos sobre el lado oscuro que hay detrás de la «Ideología de Género». Para Bárcenas, la Ideología de Género es un proyecto de ingeniería social, esto es, un plan determinado para influir en la sociedad. Dicho plan viene impuesto por organizaciones internacionales entre las que destaca la ONU que, en sus distintas agencias, UNICEF entre ellas, cuenta con un 60 % de masones en su funcionariado. Las políticas antinatalistas que promueve la ONU, el aborto como método más expeditivo, se disfrazan con buenos propósitos como es «liberar»a la mujer el trabajo «impuesto reproductivo» e incluso se comienza a lanzar eso de «derechos sexuales y reproductivos» como si estuviesen explicitados en cualesquiera de los instrumentos legales internacionales en vigor. Dentro del derecho reproductivo estaría el «derecho al aborto» que se adorna sobremanera al asociarlo unívocamente al «poder actuar y decidir»La sólida y firme posición abortista de la ONU incluso llega a reconocer el aborto como un «derecho humano».

En las cumbres internacionales de Pekin y El Cairo –prosigue Bárcenas– se debatió ampliamente cómo cambiar el modelo de familia y en sus conclusiones se recomendó a los distintos gobiernos que produjesen series de radio y televisión al objeto de mostrar otros modelos de familia a raíz de agrupaciones diversas y al amparo del eslogan comodín cuya elaborada sintaxis propone eso de «derecho a elegir».

Por su parte, la Unión Europea, a modo de correa de transmisión de la ONU, promueve una visión de la sexualidad que nada tiene que ver con la reproducción y que se publicita en las escuelas como parte de un currículo por imperativo político que se ejecuta a la sombra, a escondidas de la Comunidad Educativa. Peritas de pelo colorado se cuelan en las Escuelas Públicas y proclaman los parabienes de la homosexualidad, el cambio de sexo y la insignificancia de los órganos sexuales primarios de cada alumno. Como quiera que las Comunidades Autónomas tienen transferidas las competencias en educación, el estado ha quedado en un segundo plano en su deber de salvaguardar la Escuela Pública.

Una reciente casta de políticos servidores y serviciales se ve maniatada por acuerdos internacionales y tanto ellos como el resto de partidos políticos, en mayor o menor medida, han ido entrando poco a poco en la deriva de las políticas que promueve la ONU hasta tal punto que a día de hoy, cualquier político de primer nivel compromete su carrera política si se opone a la agenda relativista que exige la ONU.

La Ideología de Género que están llevando a las escuelas españolas, bajo el lema «Yo seré lo que quiera ser», independientemente a mi propia biología, cultura (religión) e identidad nacional, esconde una «inversión del orden natural individual y social», entre ellos los modelos de sexualidad y familia. Por ello no es casual que la ONU siga el precepto de que «nada hay eterno e inmutable en ética».

Un lado oscuro, pues, mueve al feminismo radical a nivel mundial. La musulmanización de Europa se esté viendo fuertemente acelerada por el ataque sistemático a la familia natural desde el apoyo incondicional e irresponsable de los gobiernos a los lobbys de género y también por la postura contemplativa de la Iglesia, que parece instalada en el más allá cuando hace falta su intervención decidida y urgente en el más acá ¿Estamos ante una nueva forma de conquista y control económico y sociológico de unas culturas sobre otras, es decir, la guerra convencional se ha transformado en una guerra ideológica?... ¿Subvenciona una de las religiones mayoritarias y monoteísta a determinados tecnócratas multimillonarios para que ejerzan su influencia mundial y tal religión vaya suplantando a otra religión, igualmente mayoritaria? Estas y otras preguntas están en eso que hemos dado en llamar el lado oscuro del feminismo.

En España, el apoyo a determinada cultura vecina es tan desproporcionado, descarado y absurdo que levanta todo tipo de sospechas, si bien se trata de otro caladero de votos, éste es circunstancial y durará justo hasta que la tal religión se afiance, pero ahora, el costo de tales votantes repercute en los bolsillos de todos los contribuyentes, mientras que beneficia sólo a dos partidos políticos, uno de extrema izquierda, otro de no se sabe qué. No obstante, tantos parabienes a costa del país entra de lleno en el lado oscuro de la Ideología de Género: ¿quién está detrás de esto?, ¿qué comisiones operan?, ¿qué beneficios directos obtienen los políticos y partidos políticos que favorecen esta silenciosa invasión?...

 José R. Barrios