Vox ha experimentado un crecimiento histórico en apoyo social en las últimas elecciones andaluzas. Irrumpió de golpe el pasado 2 de diciembre con una docena de diputados en el parlamento regional que ahora negocian con PP y Ciudadanos el que será el primer Gobierno de la Junta sin presencia socialista. Su papel ha resultado trascendente para cambiar el rumbo político autonómico tras aglutinar a votantes de prácticamente todas las sensibilidades que no solo han demostrado su respaldo en las urnas, sino también en un ámbito igualmente relevante para el futuro de la formación presidida por Santiago Abascal.

En tan solo un año, Vox ha cuadruplicado su número de afiliados. Según explican desde el propio partido, en diciembre de 2017 la entidad contaba con 4.951 asociados que pagaban religiosamente su cuota mensual. La cifra ha experimentado un notable crecimiento desde entonces y, a día de ayer, se había multiplicado por cuatro. En concreto, hasta alcanzar los 20.706 afiliados, una cantidad aún alejada de la de los grandes partidos, pero muy significativa para ser una formación que acaba de entrar en un parlamento regional.