En España se confunde con extrema facilidad las butifarradas con las excursiones a los tribunales. Esta semana hemos vuelto a ser testigos de otra comparecencia, esta vez del portavoz de los corruptos de convergencia al en el congreso Francisco Homs referente al amago de referéndum del 9 de noviembre del 2014. Ya nos parece una vergüenza que la justicia actué con casi dos años de retraso, ya nos pareció un insulto que aquella romería se llevara a cabo, ya no nos creemos nada, como para que nos digan ahora que la justicia, tribunales, jueces y fiscales actuarán de forma implacable. Todo parece un mercadillo de puestos ambulantes y charlatanes de feria.

 

Francisco Homs no estaba solo. Le acompañaba una “trup” de saltimbanquis capitaneada por el ex presidente de la Generalidad Arturo Más y varios altos cargos que llevaban mucho tiempo viviendo de esto de insultar a España y a los españoles, de enfrentarnos los unos contra los otros, muchos años de mentiras y embustes que no por mucho que se repitan consiguen convertirlas en verdad. La cara de todos ellos era un auténtico poema macabro. Estoy seguro que la mayoría de los que allí se encontraban estarían pensando “como habían llegado hasta esta situación, como habían llegado hasta aquí”. Lo tenían todo, absolutamente todo y ahora se veían acompañando a los colegas a las puertas de los juzgados y teniendo como compañeros de viaje a las babosas de las “CUP”, los del sangrado libre y las copas menstruales. Rústicos y primitivos compartiendo mesa y mantel, proyecto político e ideológico con los burgueses catalanes de misa diaria. Cuesta imaginar a Marta Ferrusola, la matriarca del clan Pujol con el pelo cortado a Hachazos y renunciando a unas cómodas e higiénicas compresas, claro que es posible que por edad ya no necesite nada de esto último, con lo que solo se vería obligada a renunciar a su peluquera de toda la vida. Poco precio a pagar si es por el bien de toda la tribu.

 

Que la cara de todos aquellos que acompañaban a Francisco Homs era de “circunstancias” era una evidencia que no nos debe sorprender, sobre todo si se comparan con sus correligionarios vascos, si se comparan con los del PNV, con los del Partido de los Negocios Vascos. Estos últimos bastante más inteligentes que los soberanistas catalanes. Los aldeanos periféricos vascos tienen claro que contra España se vive mejor, pero no fuera de España. Se vive mejor en la eterna queja, en el eterno llanto, en el continuo complejo de victimismo que rompiendo la baraja. Claro que a los corruptos de convergencia no les quedaba otra. Después del saqueo institucional al que han sometido de manera continuada a Cataluña y los catalanes, después de ser sorprendidos con las manos en la pasta, no quedaba otra que echar la culpa de todo los males habidos y por haber que a España. Y esto aun siendo grave, no sería lo peor. Lo verdaderamente cancerígeno es quien se lo ha permitido y todos aquellos que han comprado un mensaje incluso a sabiendas de que este era falso.