Mónica Lora es una de las políticas mejor valoradas a nivel municipal en Cataluña. Especialista en educación infantil, en 2011 entró como concejal en Mataró junto con dos compañeros de PxC, con tan sólo 23 años. Y atesora ya una sólida trayectoria con una excelente labor en el consistorio. Muy comprometida con los problemas de los ciudadanos, valiente y siempre al servicio del bien común. Para ella es un honor servir a la ciudadanía de su Mataró natal, una ciudad que quiere, siente como propia y en la que hunde sus raíces.

 

Cuando estaba embarazada de su hija pequeña fue apedreada por un grupo de radicales, cuando se encontraba en una carpa informativa. Por desgracia no fue la única persecución que ha tenido que sufrir, algo que le ha curtido y le ha hecho más fuerte. En esta entrevista repasa brevemente su trayectoria política y habla con ilusión de su incorporación a VOX, cuyos ideales coinciden con lo que siempre ha defendido.

 

¿Por qué te dedicas a la política? ¿Por qué tan joven?

 

Me afilié a Plataforma per Catalunya (PxC) en 2010, justo tras asistir a un acto. Me convencí de que ese era mi lugar, y mi familia dio el mismo paso. Pero al cabo de poco me propusieron encabezar la lista electoral de Mataró para optar a la alcaldía. Mi conciencia me pedía luchar por mi ciudad, en la que he nacido y crecido. Entramos en el consistorio en 2011 con tres concejales y un 10,43% de votos en una ciudad de casi 123.000 habitantes por aquél entonces... ¡y yo tenía recién cumplidos los 23 años!

 

Estos últimos años has tenido dos hijos. ¿Cómo lo compaginas con su labor de madre de familia?

 

Si, mis hijos tienen 3 y 4 años. Lo compagino como puedo. Gracias a Dios, tanto mi marido como nuestras familias formamos un equipo a la hora de cuidar y educar a nuestros hijos. Aunque la política no entiende de horarios, y mucho menos cuando me vienen familias con problemas y necesitando que los atiendas, a veces de urgencias. Me implico mucho con la gente, ya que pienso que me debo a ellos. Es por eso que el tiempo que estoy con mi familia, intento aprovecharlo al máximo.

 

¿Qué cualidades hay que tener para desempeñar un cargo público?

 

Honestidad, coraje y responsabilidad. La verdad y la justicia por encima de todo y de todos; el valor para defenderlas; y el saber que se es cargo público porque otras personas han confiado en uno, por lo que hay que estar a su servicio.

 

¿Qué supone para usted ser concejal en Mataró?

 

Es un gran honor y una responsabilidad brutal. Es la ciudad donde he nacido, donde hundo mis raíces y las de buena parte de mi familia. Ser la imagen de esta ciudad y de sus cientos de miles de ciudadanos allá donde se me requiera es una tarea muy seria, pero espiritualmente grande a su vez.

 

En Cataluña sufren un ambiente muy hostil...

 

Un ambiente que han vuelto loco los que están al servicio del “Procés”. Cataluña era una tierra de “seny”, de concordia, unos independentistas, otros no (la mayoría, todavía a día de hoy)... pero por tapar el 3%, se empezó a liar todo. Bueno, liar lo que ya estaba cocinado, porque desde que a Pujol se le dieron las llaves de decenas de competencias, no han cesado en construir las “estructuras de Estado” necesarias para activar una posible independencia. Ahora, con la frustración que provoca el que te vendan un sueño que nunca llega, los independentistas se han radicalizado, y el diálogo deja paso al insulto y a veces a la violencia.

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¿Qué balance haría de estos cuatro años al servicio de la ciudadanía?

 

Encantada de hacerlo, encantada de estar al servicio del pueblo de Mataró ocho años. Respecto al balance veo una sociedad golpeada por la crisis, que no se soluciona para miles de familias; el “Procés” independentista y la dejadez de Rajoy y Sánchez; un desastre en la natalidad española, que dicen que tenemos que cubrir con una oleada descontrolada de inmigración, y casualidades, un aumento brutal de la delincuencia y de la violencia... no han sido cuatro años buenos. Hemos frenado muchas locuras de parte de la izquierda y de la derecha que le hace el juego, pero a partir de ahora no habrá quién nos pare.

 

¿Ha vivido momentos gratificantes al hacer la cosas bien?

 

Así es. Es muy bonito que la gente te pare por la calle, te abrace y te de las gracias por defenderlos delante de políticos ineptos o de jaurías violentas al servicio de la CUP... ¡o lo mismo pero vía mensaje por redes sociales!

 

También han sufrido bastantes disgustos y sinsabores.

 

Sí, de eso también hay. Para mí lo peor es la feroz persecución y amenazas de los radicales. Y con un sabor muy amargo siempre recordaré cuando estaba embarazada de mi hija pequeña, como fui apedreada por un grupo de radicales, cuando me encontraba en una carpa informativa en mi ciudad. Y como esta situación, por desgracia, he tenido que vivir más. Pero esta la recuerdo especialmente por estar embarazada. Aquí quiero destacar, el aguante de la gente que siempre me ha acompañado y me ha apoyado.

 

¿Cómo afronta esta nueva etapa en su trayectoria política en VOX?

 

Con ilusión. Por fin las ideas que siempre he defendido han llegado a toda España, y para quedarse.

 

¿Por qué VOX?

 

Porque los temas que está tratando Vox, son temas que vienen a enraizarse en la población española que se siente abandonada. Vox tiene un discurso sencillo y muy claro de lo que pretende sin pelos en la lengua. España, aparte de la unidad de España son todos los valores patrios que durante 40 años han desaparecido. Vox es la moralización de nuestra sociedad, es volver a entusiasmar a la gente, que la gente se sienta parte de una comunidad. Además Vox lucha contra la inmigración ilegal, y es necesario establecer un coto, porque la gente termina sintiéndose extranjera en su propio país. Vox está para servir, escuchar, gestionar y actuar.