La Comunidad invertirá cerca de 70 millones de euros en mejorar la línea 1 del Metro, el tramo más antiguo del transporte suburbano madrileño, construido hace casi un siglo, en 1919. En concreto, la presidenta Cristina Cifuentes ha precisado que el dinero se invertirá en el túnel que hay entre la Plaza de Castilla y Sierra de Guadalupe. “Acabamos de comprobar que es imprescindible actuar sobre la línea 1. Es lo que vamos a hacer para que llegue completamente renovada a su primer centenario y, sobre todo, para reducir hasta en un 50% las incidencias de una línea que registra 85,4 millones de viajeros anuales”, ha dicho Cifuentes.

 

Asimismo, ha considerado que estas obras de la Línea 1, junto a las realizadas el pasado verano en las líneas 6, 10 y 12 y las previstas en la línea 8, unidas a otras actuaciones como  la incorporación de 360 nuevos conductores de Metro, “son ejemplo de nuestra política de mejora del transporte público, imprescindible para implantar cualquier modelo de movilidad sostenible”. Ha subrayado además la presidenta que para paliar en la medida de lo posible las molestias que el corte pueda ocasionar, Metro pondrá a disposición de los usuarios un servicio alternativo y gratuito de autobuses que realizará el mismo recorrido que el suburbano y contará con las mismas frecuencias.

 

Las actuaciones de mejora comenzarán en su primera fase este verano. Por este motivo, se suspenderá el servicio entre las estaciones de Plaza de Castilla y Sierra de Guadalupe desde el 21 de mayo próximo, al 30 de septiembre. A ello seguirá una segunda fase que se realizará en los próximos años. Se trata de la mayor inversión realizada por Metro en los últimos diez años en la renovación de una línea.

 

Las actuaciones de mejora que se van a llevar cabo en esta primera fase, que cuentan con una primera inversión de 37 millones de euros, consisten en la impermeabilización y consolidación del túnel en el tramo Cuatro Caminos – Portazgo, que será reforzado mediante inyecciones de cemento y proyecciones especiales de hormigón, además de sustituir la catenaria convencional por una catenaria rígida, mucho más moderna. Esta intervención aumentará la calidad del servicio que presta Metro y contribuirá a reducir considerablemente las incidencias que se puedan producir por causas relacionadas con la catenaria (elemento de donde toma el tren la energía eléctrica para su funcionamiento).

 

La instalación de la catenaria rígida entre las estaciones de Plaza Castilla y Sierra de Guadalupe requiere de unas labores de ingeniería y de montaje muy complejas, para adecuar las soluciones comerciales del siglo XXI a las particularidades de un túnel construido a principios del siglo XX. Finalizada la instalación de la catenaria rígida en dicho tramo, se habrá completado la transformación del sistema de línea aérea de toda la línea 1 a este sistema.

 

Además, los equipos de trabajo limpiarán los revestimientos y realizarán labores de picado de la capa superficial, para destapar el revestimiento primitivo y proceder a su impermeabilización y refuerzo. En el túnel se realizarán perforaciones sobre las que se inyectará cemento, que consolidará la estructura. Posteriormente se procederá a la colocación de láminas de PVC, para continuar después con la instalación de mallas metálicas de refuerzo y proyectados de hormigón.

 

Previamente a estas obras, el túnel se someterá a  actuaciones de protección de la vía, instalaciones de seguridad y salud, ocupaciones de pozos de ventilación y de compensación, desvíos de tráfico y tendido de alumbrado provisional. En una segunda fase se llevará a cabo la sustitución de la vía actualmente en balasto por vía en placa, como una solución moderna y eficaz que evita la degradación de la vía, lo que repercute, entre otros aspectos, en la disminución de los costes de mantenimiento. La segunda fase se llevará a cabo en un futuro próximo y contará con una inversión de 32 millones de euros.