En un texto enviado ayer al Consejo de Ministros especifica que este tratamiento es imperativo en el caso de ex presidentes del Gobierno y cuyo segundo apartado establece que “al organizar los actos de honras fúnebres se tendrá en cuenta la voluntad que hubiera expresado el fallecido o, en su caso, la que manifiesten sus familiares”.

Por último, el letrado de la familia solicita que “respetando la libertad religiosa de mis representados”, puedan realizarse sendos oficios religiosos en los lugares de exhumación y reinhumación.

El primero lo llevaría a cabo el prior de la comunidad benedictina del Valle de los Caídos, Santiago Cantera, “quien ha accedido a ello”. La posterior eucaristía en El Pardo piden que la cocelebre el sacerdote Ramón Tejero Díez, ahora párroco de La Cala del Moral-Totalán (Málaga) e hijo del teniente coronel Antonio Tejero.