Ignoro si el comandante Ábalos será empurado por los yanquis por su vodevilesco affaire con Betty la Fea, la vicedéspota chavista. Eso sí, superándose en desdoro y vergüenza, ha puesto a dedazo a su amiguete Koldo García Izaguirre como consejero de Administración de Renfe. Koldo es amigo personal de José Luis Ábalos, al que ya incluyó en su cohorte de asesores, tras desplegarse mayestáticamente como asistente personal suyo. Además de exconcejal en la localidad navarra de Uharte, Koldo García Izaguirre, exvigilante y exescolta, carece de experiencia previa ni formación en asuntos ferroviarios. Obvio.

Apatrullando la ciudad

Este gorila fue condenado, junto a un madero, por propinar una salvaje paliza un chaval navarro.  Tras el laurel de la selección nacional de fútbol en el mundial sudafricano, 2010, muchos lo celebraron. Otros, no. La agresión se produjo por motivos puramente ideológicos, ya que el adolescente fue molido por llevar una camiseta con el lema Independentzia. Los testigos aportados en su día por la acusación insistieron en la ferocidad de la paliza ("fue algo salvaje", "pensábamos que lo mataban"). Corroboraron que la víctima fue sacudida entre varias personas sin tener opción de defenderse. Resultaba demasiado evidente que se trataba de un menor de edad.

Ábalos, el serio

Concurre el  agravante de que el cabeza de lista del PSOE - cuatro siglas cuatro mentiras - en Huarte ya fue condenado en 1995 por un delito de lesiones a dos años y cuatro meses de cárcel, si bien fue indultado por el Consejo de Ministros al año siguiente. Medidas de gracia, las llaman. De desgracia, más bien. Se llegó a afirmar que Ábalos era el icono sobrio y circunspecto de este Gobierno que nos desgobierna. Cosas veredes, Sáncho. En fin.