El presidente del partido se ha entregado a sus juventudes en la sala Barceló y ha terminado su intervención pinchando un remix electrónico del himno de España en la cabina central, mientras el maestro de ceremonias le presentaba al grito de "Dj Santiago Abascal". Rocío Monasterio, presidenta de Vox Madrid, le ha dado el relevo. Con unos auriculares rojos se ha encargado de la mesa de mezclas mientras sonaba Rhythm of the Night.

Los jóvenes le han recibido e interrumpido en varias ocasiones al grito de "presidente, presidente" y han coreado de forma potente "Puigdemont a prisión".

Desde las ocho de la tarde había gente haciendo cola para entrar. La puertas se han abierto media hora después y solo han permitido asistir a los menores de 30 años.

El idilio entre Abascal y la juventud española, para sí lo quisieran cualquier otro partido.