Un vídeo grabado por la cámara de seguridad de un ascensor de Sydney (Australia) resultó determinante en un juicio para demostrar que las supuestas lesiones que la denunciante había sufrido, según su declaración, a manos de su marido, habían sido en realidad autoinfligidas con el propósito de inculpar a su pareja, tal y como recoge 'The Sun'.

Según el citado diario británico, la pareja se conoció a través de un servicio de citas para musulmanes y habían estado casados durante ocho meses hasta que en el mes de abril comenzaron a aparecer problemas en su relación de pareja.

A raíz de estos extraños cambios en ella, su marido Faisal, que reside en Australia, comenzó a sospechar que Asmae, de origen marroquí, se había casado sólo con él para obtener la residencia, por lo que inició conversaciones con su abogado. Al parecer, Asmae se enteró de estas sospechas de su marido y una noche, al llegar a casa, Faisal se lo encontró todo totalmente destrozado.

Según sus declaraciones, su mujer le dijo: "Crees que eres más listo que yo, pero sé que estás hablando con tu abogado". Acto seguido, y cómo se puede apreciar en el vídeo, la mujer corrió a subirse en el ascensor y comenzó a golpearse a sí misma en la cara, para denunciarle posteriormente por malos tratos. Posteriormente, la Policía acudió al domicilio de la pareja y arrestó a Faisal, dando comienzo así a un proceso judicial por malos tratos.

Sin embargo, Faisal consiguió obtener acceso a las imágenes captadas por la cámara de seguridad del ascensor, que había grabado a Asmae corriendo hacia allí y golpeándose a sí misma una vez se hubieron cerrado las puertas. Tras la revelación de estas imágenes, Asmae se encuentra actualmente en paradero desconocido, y su marido solicita que se la deporte a su país de origen.