Hay muchas noticias que tienen que ver con la política, claro, como todos los días. Pues con las negociaciones para formar el Gobierno andaluz, que ya veremos si lo forman al final o no lo forman y quién lo forma y cómo se forma o esto va a otras nuevas elecciones. Las noticias que tiene que ver con el Consejo de Ministros en el hecho mismo de la forma del Consejo de Ministros en Barcelona y del fondo de lo que va a decidir ese Consejo de Ministros. Luego, por otra parte, si se reúnen o no se reúnen, se ven, no se ven, a ver con el proceso...

Y luego,otras muchas cosas que hoy es noticia. Sin embargo, como saben ustedes hoy, la investigación de la muerte de Laura Luelmo es indudablemente la noticia del día. Y lo será de unos cuantos días por varias razones. Primero, porque la autopsia de la joven de 26 años dice que murió de un golpe en la frente con un objeto contundente. Un palo, una piedra, una maceta, no lo sabemos. Pero es que eso ocurrió dos o tres días después de su desaparición. Es decir, hay que suponer que Laura Luelmo estuvo dos o tres días secuestrada a merced del que después la asesinó o se supone del mismo que después la asesinó, lo cual, evidentemente, invita al terror. Al pavor.

Hay un sospechoso, se llama Bernardo Montoya y tiene todas las papeletas. Evidentemente, hay que considerar que es presunto, pero tiene todas las papeletas. Su vecino, por el que ella había manifestado estar inquieta ya, no le gustaba cómo la miraba que, además, tiene un amplio historial muy delictivo.

La investigación está bajo secreto de sumario, con lo cual todo lo que vamos sabiendo no tiene el refuerzo del relato judicial, pero sí de las investigaciones de la Guardia Civil. Se está buscando el móvil de Laura para ver si registró algo en algún momento, ¿no?, esa agresión.

Pero este Bernardo Montoya es un tipo que ha pasado 17 años en la cárcel por el asesinato de una anciana, la cual iba a testificar en su contra en un juicio por lesiones y le metió siete puñaladas con un machete. Luego, también, durante un permiso amenazó con un cuchillo en el cuello a una chica de 27 años que iba por el pueblo, que denunció que quería violarla. Y tiene un hermano gemelo, Luciano, que también es otra prenda, que salió el lunes de la prisión de Ocaña con un permiso de 3 días. Cumple condena de 26 años por delitos de asesinato y robo con violencia. ¿Es preceptivo ese permiso con 26 años de condena?

Bueno, la mala fortuna, la mala... Es decir, moverte de tu pueblo, ir a otro pueblo y coincidir al lado de un asesino que te mata, cuya familia, por cierto, pide perdón y dice que si desde luego lo ha hecho, que la pague.

Y el debate inevitable que se vuelve a abrir una y otra vez cuando pasan estas cosas, y que se resume en lo que ha dicho el padre de Mariluz Cortés, Juan José: “¿Cuántos cadáveres hay que amontonar para que se den cuenta de que la prisión permanente revisable es la única herramienta eficaz para detener a este tipo de criminales? Criminales que merecen ser reeducados y merecen la reinserción, pero que hay ganársela, claro, lo cual no obsta para que también la población tenga derecho a defenderse. Tenga derecho a estar protegida.

Ya sabemos que los momentos de indignación no suelen ser los mejores como para hacer disquisiciones al respecto. Pero tampoco hay que negar la evidencia de que la prisión permanente revisable, por cierto, muy común en eso que se llaman los países de nuestro entorno, en todos, está regulada, contempla que una persona si no ha mostrado, efectivamente, a los 25 años, que puede ser reinsertada, no lo sea hasta los 40 como tope máximo de estancia en prisión. Esto, si le parece, le dedicaremos esta mañana algún que otro minuto.

 

Fuente:COPE