En un alarde de “generosidad”, a que ya nos tiene acostumbrados, el reyezuelo de Podemos ha dicho que renuncia a ser el Rey de España. Y también el Presidente del Gobierno.

         En “justa” compensación pide el título de “Marqués de Galapagar”, con Grandeza de España, eso sí.

         Siguiendo su ejemplo, yo he renunciado a ser presidente de Aragón, y Alcalde de Zaragoza, pues a “generoso” -¿o debería decir tontolaba?-, no me gana nadie. Bueno, sí, Pablo Iglesias Catedrales.

         A cambio “colocará” a su embarazada compañera, pareja o follaamiga de ministra, que hay que atender la hipoteca de la dacha, y mantener a tres churumbeles, aparte de pagar al servicio, que hay que ver como se quejan y reclaman, los muy…

         ¿Ministra de qué…? Eso da igual, pues es tan grande su ignorancia y sectarismo, que es muy apañada, y puede estar en cualquier ministerio.

         Al fin y al cabo, los ministros solo están para firmar, y la mayoría no tienen ni puta idea de lo que llevan entre manos –es decir, los asuntos competencia del ministerio-, pues al fin y al cabo, solo son unos “interinos”, en el mejor de los casos con un horizonte laboral de cuatro años…

         Pero como Podemos no se conforma con poco, sino no sería podemos, sino podríamos, pudiéramos, pudimos, etc., y siguiendo el ejemplo de la única diputada en La Rioja, con escasamente diez mil votos, y que pide ¡tres consejerías, y alguna conserjería, para colocar al más tonto del lugar¡, Iglesias parece ser que quiere media docena de ministerios, que menos, que hay mucha gente que colocar, el invierno está a la vuelta de la esquina, y a la intemperie se pasa mucha hambre y frío.

         Problema no es, pues se aumenta el número de ministerios, y todo arreglado… Había 13; Sánchez los aumentó a 17, y en el próximo gobierno supongo que ya andaremos por los 20, o más.

         Al fin y al cabo, paga el sufrido y extorsionado fiscalmente pueblo español, y ya sabemos que muchos de esos cabrones ni siquiera nos han votado. ¡Pues que se jodan, y sobre todo, si conseguimos hacernos con Hacienda, Economía, Educación, etc., se van a enterar ¡

         No hace falta dar golpes de estado, ni asesinar a nadie –al menos por ahora-, como hacen nuestros camaradas bolivarianos en Venezuela. Una vez llegados al poder, todo lo demás caerá a nuestros pies como fruta madura.

         ¡Dios mío, que ganas tengo de ser Marqués de Galapagar¡