Los autobuses de Madrid serán más accesibles para personas con discapacidad. La Comunidad de Madrid, a través del Consorcio Regional de Transportes, y CERMI Comunidad de Madrid han firmado un protocolo provisional para regular a partir de mañana mismo el acceso de sillas de ruedas motorizadas a los servicios de transporte público regular de viajeros por carretera de uso general con el fin de agilizar el acceso universal de las personas con movilidad reducida.

 

La aplicación de este protocolo se produce después de la reunión que mantuvieron ayer el consejero de Transportes, Infraestructuras y Vivienda, Pedro Rollán, con el actor Juan Manuel Montilla 'El Langui', muy conocido por su papel en la serie televisiva ‘El Chiringuito de Pepe’. El encuentro entre político y actor se produjo después de que El Langui  bloqueará dos autobuses interurbanos para denunciar la falta de accesibilidad de este medio de transporte.

 

Rollán anunció entonces que todas las sillas de personas con movilidad reducida, incluidas las motorizadas, podrán viajar sin problema en los autobuses en el plazo de una semana. Ahora, esa previsión se adelanta y se podrá acceder con sillas motorizadas a partir de este sábado.

 

La medida adoptada será temporal hasta que la Comisión Técnica de Accesibilidad, que ha asegurado ya estaba trabajando en este tema, pueda proceder a la modificación del Reglamento de Viajeros que regule el acceso con este tipo de vehículos a los autobuses, una tramitación que necesita de cuatro a cinco meses.

 

Mientras se produce esta adecuación normativa, el Consorcio Regional de Transportes regula, con carácter provisional, las condiciones de acceso de esta nueva tipología de sillas a los servicios de transporte público. Esta regulación provisional atiende a la garantía de la movilidad y la autonomía personal de los usuarios y a su seguridad junto a la del resto de los pasajeros de estos modos de transporte.

 

Por lo tanto, se permitirá el acceso a los autobuses de transporte público regular de viajeros de uso general a todos aquellos usuarios con movilidad reducida que utilicen sillas de ruedas motorizadas del tipo scooter o similar, siempre que el dispositivo, incluido el usuario que lo utiliza, no supere los 300 kilos de peso y su propulsión, caso de tenerla, sea eléctrica. El usuario deberá acceder al autobús y desplazarse dentro del mismo con el cuidado necesario para garantizar su propia seguridad y la del resto de pasajeros.

 

El usuario, una vez a bordo del autobús, deberá colocarse en el espacio reservado señalizado y dotado, en su caso, de elementos de sujeción para garantizar la estabilidad de la silla de ruedas, debiendo hacer uso de tales dispositivos y situarse a contramarcha del vehículo. El conductor del autobús se asegurará, antes de iniciar la marcha, del cumplimiento puntual de lo previsto en este apartado, colaborando con el pasajero en todo aquello que sea necesario para hacerlo efectivo y, en particular, en el uso de los dispositivos de aseguramiento de la silla.