Hace meses dimos en llamar nacionalfeminismo a la Dictadura de Género española y el paso de los días nos da la razón para mayor desgracia de cientos de miles de padres, hijos y abuelos.

 

Resulta que en noticia aparecida en El Mundo (22/11/2019), la Delegación del Gobierno de Madrid está investigando la acción municipal de Vox. Según parece, en un e-mail enviado a varios ayuntamientos de la región, al que ha tenido acceso EL MUNDO, les requiere para que le informen de las declaraciones institucionales sobre violencia machista que pudiera haber bloqueado el partido de derecha radical, aunque sin nombrarlo explícitamente.

 

 «No es necesario ningún escrito oficial al respecto –se lee en el e-mail–, sirve un correo electrónico en respuesta a éste, donde consten los datos que les pedimos en la línea anterior, puntualiza el departamento de la socia lista María Paz García Vera en su escrito. En él se expresa, además, el carácter urgente de la información requerida.

 

Yo voy a estar llamando a partir de este momento a los teléfonos que tengo de los ayuntamientos porque es lo que me han encargado, dado que la información se precisa con urgencia, añade la persona que firma el correo electrónico en el mismo».

Esta solicitud de información de carácter político a través de medios institucionales se produce después de que Vox impidiera la aprobación de sendas declaraciones en contra de la violencia machista en la Asamblea de Madrid y en el Ayuntamiento de la capital.

La formación Vox, por su parte, «ha señalado que el PSOE hace un uso partidista de las instituciones que utiliza para dar propaganda a su mensaje político, lo que constituye una muestra de hasta dónde está dispuesto a llegar el Gobierno del Frente Popular que formará con Podemos para imponer su visión como si fuese la oficial, vulnerando el derecho a la libertad política y de expresión de otros partidos políticos y los ciudadanos».

Por lo que hemos leído y escuchado a los dirigentes de VOX, estos entienden la violencia machista o de género dentro de un tipo de violencia más amplia como es la violencia intrafamiliar o doméstica que abarca a todos los integrantes de la familia y va en todas direcciones de unos a otros, ya que la violencia no tiene género, y si lo tiene, entonces tiene dos, el masculino y el femenino.

 

Negarse a apoyar una declaración institucional contra la violencia machista es denunciar que también existe una violencia de la mujer al hombre de la que nadie habla, como tampoco se habla de que un 40% de las muertes de mujeres al año en España es a manos de extranjeros, de modo que cada nacionalidad debe asumir su responsabilidad, porque ese machismo del que hablan es un 60% de hombres españoles y un 40% de inmigrantes.

 

Negarse a una declaración institucional es comenzar a denunciar que estamos ante una Industria de Género con miles y miles de Chiringuitos de Género a modo de sucursales de un suculento negocio de tráfico de votos, un sistema clientelar patentado por el PSOE y ensayado con éxito allá en la descolgada Andalucía en tiempos de Felipe González.

Negarse a firmar una declaración institucional contra el machismo es dar la voz de alarma de que en España se está vulnerando sistemáticamente la presunción de inocencia de los varones heterosexuales y hacer ver que el dinero que viene de los Fondos Europeos se está tirando literalmente a la basura en políticas de desigualdad con las que se pagan votos feministas radicales.

 

José R. Barrios