Los sindicatos preparan un invierno caliente en las calles. Después de que el Gobierno se comprometiera con ellos a revertir los aspectos de la reforma laboral que “consideran más lesivos” y les prometiera más poder en la negociación colectiva el pasado diciembre, las centrales sindicales preparan una batería de movilizaciones para los meses preelectorales en comunidades autónomas, ayuntamientos y quién sabe si en el Gobierno central. El objetivo de CCOO y UGT no parece tanto presionar a un Ejecutivo con el que han demostrado tener sintonía, como batir a su nuevo gran enemigo: VOX. 

Así lo han reconocido ellos mismos al colocar los cambios en la ley de género que reclama el partido emergente como el punto más destacado de sus movilizaciones “en favor de la igualdad”.

El auge del partido de Santiago Abascal es una seria amenaza para el establishment sindical. Tal es así que en su programa, VOX se compromete a acabar con las subvenciones públicas a sindicatos. Un objetivo que quiere poner en marcha en Andalucía a cambio de su apoyo al PP.