Quieren acallar a Vox, pero no pueden. Les han silenciado la cuenta de Twitter, una declaración de guerra. El partido de Abascal no se acobarda y defiende sus derechos de libertad de expresión con fuerza, teniendo el cuenta el agravio comparativo de las barbaridades que suelen escribir los integrantes de la extrema izquierda y nunca cierran sus cuentas.

Vox es un partido muy perseguido en las redes sociales en general, especialmente en Twitter. El partido de Abascal cierra filas para defender sus derechos y recurre a las más altas estancias.

Han comunicado con la jefa de Twitter en España llamada Nathalie Picquot a exigirle explicaciones.

La idea de la formación es que Twitter de la cara y explique publicamente por qué ha silenciado su cuenta oficial en la red social.

Abascal escribió lo siguiente:

"Buenas noches, Nathalie Picquot. No tengo el placer de conocerla pero, por primera vez en la historia de Internet y de la democracia española, un partido político ha sido totalmente censurado en la red social en la que figura usted como directora general"

El origen del conflicto tuvo lugar por una confrontación entre Vox y la portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso, Adriana Lastra.

"No soportan al colectivo LGTBI, no soportan el matrimonio entre personas del mismo sexo, no soportan la igualdad entre mujeres y hombres, no soportan que sus ideas retrógradas no sean las de toda la sociedad. Que no lo llamen libertad, es odio", lanzó la dirigente socialista en plena polémica sobre el 'pin parental'.

Desde el equipo de Comunicación del partido le respondieron lo siguiente:

"Lo que no soportamos es que os metáis en nuestra casa y nos digáis cómo tenemos que vivir y cómo tenemos que educar a nuestros hijos. Y menos aún que con dinero público promováis la pederastia"

3 días después de la polémica, Twitter silenció la cuenta oficial de Vox "por incitación al odio".