Aquí no vamos a defender las declaraciones de la "chica de Bilbao" donde afirmó que los derechos de los padres a elegir colegio para sus hijos no está amparado en el artículo 27 de la Constitución española, que garantiza la libertad de enseñanza.

En este caso sí, los Obispos que han callado durante todo el proceso de profanación de la tumba de Francisco Franco, han saltado como un resorte para defender (no la libertad de nadie, pues dejaron abandonados a la Familia Franco y al Padre Cantera) sino que les quitan los colegios, una fuente económica muy importante para ellos y no por la formación católica de nuestros hijos  que les importa bien poco y muchas veces es casi mejor que no la dieran.

Sabíamos que pronto les llegaría su hora ¿Pedirán ayuda cuando toque nuevamente al bando que últimamente han abandonado? Yo que pertenezco a ese bando de nuevos perseguidos, ya les digo, que miraré para otro lado. Tienen lo que se merecen.