Fernando González es una persona muy normal, con sus manías y defectos como cualquier persona, pero enamorado del boxeo. Según dicen los que lo conocen es muy serio, aunque él cree que no es así: “no es que sea serio, sino que me tomo mi trabajo con profesionalidad y responsabilidad”. Y gracias a estas cualidades ha llegado a ser uno de los entrenadores más reputados del panorama nacional.

 

P.: ¿Cuáles son tus metas inmediatas?

R.: Intentar llevar a los boxeadores que entreno a lo más alto posible, así como inculcarles que estén siempre agradecidos desde la humildad al deporte que practican.

 

P.: ¿Cuáles han sido tus logros como entrenador hasta ahora? ¿De cuál te sientes más orgulloso?

R.: Como boxeador hice más de 160 combates amateur y 26 como profesional. Siempre boxeé por placer, sin ninguna meta, me gustaba y ya. Como entrenador pasé dos etapas en la Selección Olímpica Española: en la primera estuve como segundo entrenador y responsable del equipo junior y en la segunda como primer entrenador y responsable del equipo nacional. Como mi segundo me llevé a Manel Berdonces. Además, estuve como segundo entrenador en la etapa de la promotora El espinar, mientras que el primero era Ricardo Sánchez Atocha. Fue la época de Polo, Castillejos, etc. Cuando me hice responsable de la Selección Española simultaneaba los entrenamientos y competiciones con la preparación de Manel Berdonces hasta su retirada forzosa por una grave lesión en su mano izquierda… y él era zurdo. Me siento orgulloso de todos y de todas las etapas.

 

P.: ¿Cuáles son tus retos y tus objetivos a medio y largo plazo como entrenador?

R.: Que los dos amateur que entreno estén dignos encima del ring el próximo día 29 en el Metropolitano. Y que los profesionales Ali y Baluta, que pelean el próximo día 5 de mayo en Vistalegre, demuestren el progreso que están teniendo. Confío que así será. A medio plazo, mis retos pasan por seguir trabajando en el progreso y perfeccionamiento de los boxeadores que entreno. Hasta el 5 de agosto tenemos pendientes tres peleas y mi objetivo es que tanto ellos como mi promotora y sponsor vean su progresión. Asimismo, a largo plazo me gustaría que se hagan los suficientes méritos encima del ring como para que nombren aspirantes oficiales a títulos importantes.

 

P.: Háblanos de tus boxeadores. ¿Cuál es su proyección?

R.: Lo primero y principal es darles las gracias a estos chicos que desde el primer día que los tuve a mi disposición se entregaron en cuerpo y alma. Y eso para un entrenador es una enorme ventaja, a la hora de sacarles el máximo de lo que llevan dentro. Ali es un tremendo atleta, con una disciplina encomiable ahora está en proceso de restructuración de su cuerpo a nivel muscular. En máximo dos años estará 100×100, al más alto nivel. Técnicamente es muy bueno y cada día se siente más fuerte y poderoso. Baluta es la garra, la furia y tiene una rapidez tremenda. Un boxeador con 300 combates amateur necesita ir poco a poco de cara a estructurarse para el boxeo profesional. Tiene todo para triunfar si es capaz de tranquilizarse encima del ring...y esa meta poco a poco se la voy metiendo en su cabeza. Hamza es el más veterano y, a la vez, el que menos peleas tiene. Es un boxeador con una tremenda pegada con ambas manos y es voluntarioso en el trabajo. Los amateur: Maycol es un chico con pocas peleas, pero con muchas ganas de entrenar y aprender. Y Dener es más frío y necesita que le meta adrenalina para que reaccione, pero va mejorando.

 

P.: ¿Cómo es el apoyo que ofrecen promotoras como Promotions Boxing Kas a este deporte?

R.: Sin promotoras como la nuestra, Promotions Boxing Kas, no sería viable la proyección de boxeadores jóvenes, son muy necesarias. El papel que desempeña El Bronx es también muy necesario, tanto para la esponsorización de las veladas de boxeo como para la cobertura que nos da de material deportivo: guantes, coquillas, castos, ropa, etc. Quiero dar las gracias tanto a mi promotora como a mi sponsor por poner en mis manos a sus boxeadores.  

 

P.: ¿Cómo te iniciaste en el mundo del boxeo y cómo llegaste a entrenador?

R.: Con 9 años empecé a competir en atletismo, balonmano, baloncesto... me gustaba hacer deporte. Cuando tenía 13 años se inauguró un gimnasio de boxeo en Ciudad Real, yo soy de allí, me apunté para solo entrenar y me gustaba tanto que con 14 años debuté de amateur. Tuve que falsificar mi edad para poder competir. Ya con 32 años dejé de boxear y empecé a entrenar a chicos en el Palacio de los Deportes de Madrid. Saqué mis títulos y hasta la fecha.