Los políticos inicuos que nos gobiernan llevan años legislando contra la ley de Dios, a favor del aborto, la eutanasia, uniones contra natura etc. Y la jerarquía de la Iglesia calla. Los obispos, salvo honrosas excepciones, no dicen ni mu....y no solo eso, sino que si un sacerdote se atreve a denunciar a los gobernantes es llamado a capítulo y se le hace callar.

Un obispo debe estar dispuesto a dar la vida por defender la verdad y debe condenar el pecado, siguiendo los pasos de San Juan Bautista que fue decapitado por decir a Herodes que no era lícito estar con la mujer de su hermano.

Es vergonzoso como la mayoría de los obispos son sumisos y mansos con el poder establecido, aunque perviertan a la sociedad y ofendan a Dios. Esas buenas formas no les servirán de nada si se desata la persecución. Quizá arda la Conferencia episcopal con ellos dentro.

El Cardenal Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, saludó hoy de forma muy afectuosa al nuevo presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez.

Además de la salutación, el presidente de la CEE ofrece “nuestra colaboración leal y generosa como obispos de la Iglesia católica, ya que la vida religiosa auténtica contribuye al bien general de la sociedad española” y pide a Dios la luz para su labor al servicio del bien común.

Muy bonitas palabras, pero lo que esperamos de un obispo con sangre en las venas es que nos advierta del peligro del nuevo Frente Popular que ya gobierna en España.