El fútbol es así. El Real Madrid ha conquistado su tercera Supercopa de Europa gracias a los goles de Asensio (20’) (se estrenó de blanco con un golazo), Sergio Ramos (92’) y Carvajal (118’). Se trata del segundo título de Zinedine Zidane como entrenador del equipo blanco, después de haber conquistado la undécima Copa de Europa ante el Atlético de Madrid hace tan solo un par de meses. El Sevilla, por contra, lo tuvo todo a su favor (con goles de Vázquez (40') y de Konoplyanka (71') de penalti), ya que cumplido el minuto 90’ gozaba de ventaja en el marcador, pero Sergio Ramos a un suspiro del final del encuentro consiguió el empate a dos forzando la prórroga.

 

Sergio Ramos volvía a estar ahí cuando más le necesitan los blancos (bien lo saben los atléticos), redimiéndose así con este gol en el último suspiro tras haber cometido el penalti que adelantaba al Sevilla y que a punto estuvo de haberle costado el título al Real Madrid. Ya en la prórroga, fue el propio jugador el que en el 99’ conseguía el doblete rematando un centro de Marcelo desde el pico del área, pero el árbitro anuló el tanto por considerar que el futbolista había agarrado a un jugador del Sevilla al rematar. El marcador volvía al 2-2.

 

Pero en el 93’ el Sevilla se quedaba con diez, después de que Kolo viera la segunda cartulina amarilla por pisar a Lucas Vázquez. Una expulsión que desequilibró el encuentro, dando la ventaja al equipo blanco. Y, cuando todo apuntaba a que ambos equipos se lo iban a jugar todo a los penaltis, Carvajal consiguió la jugada del partido arrancando una galopada prácticamente desde la mitad del campo que acabó en la red defendida por Sergio Rico. El Sevilla estrenó su nuevo equipo, pero el resultado no fue, ni mucho menos, el merecido.