Javier Giral Palasí nació en Madrid en 1978. De empresario metido a historiador con espada y bayoneta, prefiere definirse antes que nada como un poeta. Articulista de diferentes digitales, conferenciante y colaborador de radio, es uno de los historiadores actuales más vehementes contra la manipulación histórica y la infausta Ley de Memoria Histórica; a su agudeza de análisis de la actualidad social y política se une un particular tono irónico. Definido recientemente por la crítica como “un inspirado poeta, un aplicado historiador y un valiente ensayista” traslada su estilo peculiar a contracorriente y transgresor combatiendo los diferentes convencionalismos e imposiciones de lo políticamente correcto en defensa de España, su Historia, su fe cristiana y su libertad. Hoy nos respondió a diferentes cuestiones de la actualidad política española.

 

¿No cree que exageran los que dicen que hay mucha similitud de la situación actual a la del 34?

Existen similitudes llamativas, pero las circunstancias actuales no son iguales por la simple acumulación de sucesos en la evolución histórica. En la praxis política de la España de los años 30 estaba muy presente el ejemplo de los bolcheviques rusos que habían tomado el poder al asalto en 1917, estableciendo la primera república socialista al mando de los genocidas Lenin y Stalin. De sus millones de víctimas brutalmente asesinadas no espere ver una sola película. Por tanto el PSOE, el partido más siniestro, criminal y ladrón de la historia de España, que era el principal partido marxista y obrero del país entonces, tras haber crecido su influencia gracias a su colaboración con la dictadura de Primo de Rivera, fue el principal inoculador del odio marxista en forma de “luchas de clases” entre la población, al mismo tiempo que nacía el PCE de una escisión socialista. Se colaboraba con los terroristas anarquistas, y con los racistas separatistas creando la autodenominada coalición del Frente Popular de 1936 por iniciativa de la Internacional Comunista de Stalin. No debemos olvidar que no hay diferencia entre socialismo y comunismo en origen, sólo varía el momento de su fundación cómo movimientos políticos. El comunismo es una reafirmación de los principios marxistas del socialismo 40 años después, tras acusar a los socialistas de traidores y corrompidos por el capitalismo.

 

Ahora bien, ¿sería posible en el momento actual un enfrentamiento armado entre un movimiento revolucionario de la izquierda dispuesto a subvertir el orden y otro contrarrevolucionario en defensa de la España nacional como en 1936 o que no acepta el resultado electoral como en 1934?

A futuro nada se puede descartar pero en el presente no lo veo. Fíjese que lo último a lo que han llamado revolución, la “Spanish Revolution” no fue más que una asentada en una plaza un 15M… o sea un 15 de mayo primaveral porque la generación blandiblue que no cree en nada y se agarra sin convicción a los mandamientos giliprogres del marxismo cultural no se habría “asentado” jamás con sus porros y litronas un 15 de enero y ni siquiera un 15 de agosto. Pues se trata de una generación acostumbrada al confort, poco dada al sacrificio, profundamente egoísta, que tiene toda la información al alcance, pero que realmente no quiere saber nada, cuyo test de inteligencia a ritmo de reggaeton y tecnho house está cayendo, y que a pesar de la precariedad laboral de un país machacado económicamente por las políticas socialdemócratas de gasto y saqueo al contribuyente, no pasa hambre y le queda dinero para comprar videojuegos para la Playstation, ya que incluso un capitalismo estrangulado como el español sigue funcionando económicamente mejor que cualquier socialismo real aplicado como el de Venezuela, país al que la generación del marxismo cultural de los adultadolescentes tampoco piensa emigrar a disfrutar de sus ventajas de paraíso socialista, de hecho antes se irían de turismo y compras capitalistas al Nueva York de Trump.

 

Es cierto que es una generación frustrada y con arrebatos de violencia, que vive y va a vivir peor que sus padres y abuelos, los del franquismo, pero que a pesar de los pesares no se va a dejar arrastrar por una revolución en un país desarrollado porque el comunismo clásico ya no vende sin recurrir a su mutación, el marxismo cultural, cuya estrategia es tomar el poder paulatinamente poniendo en marcha su maquinaria de lavados de cerebros y adoctrinamiento durante décadas, lo que es más efectivo. Hablan de la generación más preparada porque muchos van a la universidad, pero no olvidemos que es la universidad degenerada del marxismo cultural tomada por los camaradas de Pablo Iglesias y la que le escribe a Pedro Sánchez su tesis; cualquier bachiller de antes de la LOGSE sabe más de historia, filosofía y literatura que un universitario actual, víctima de los planes de estudio socialistas.

 

¿Veremos un nuevo Frente Popular?

Con el tema del desgobierno de Sánchez que echó a Rajoy con el voto de comunistas y separatistas, parecía que lo próximo sería formar un nuevo Frente Popular recordando al de 1936, y estoy seguro que a la ambición de Cum Fraude nada le importa pactar con los enemigos de España, pues se trata de esta izquierda que desde que perdió la guerra le da alergía todo lo que está relacionado con España, desde su lengua a su historia. Aseguran que con la derecha “nada de nada” pero se refieren a la derecha española porque con la derecha vasca y catalana son socios permanentemente, que por cierto es la única ultraderecha xenófoba y racista que hay, no lo es VOX.

 

Pero en el último momento Cum Fraude ha jugado a su suerte de trilero con otras elecciones y ha recibido presiones del IBEX para que no forme gobierno con los ruinosos comunistas bolivarianos o casualmente aparecería algún trapo sucio de Sánchez en algún telediario.

 

En algunas regiones se da un separatismo étnico y lingüístico basado en el odio...

La situación que se vive en Cataluña y en las provincias vascas, el odio inyectado y adoctrinado del sentimiento nacionalista, está llevando a sus poblaciones al enfrentamiento civil. El nacionalismo tiene mayor capacidad de movilización porque el ser humano es eminentemente un ser cultural que está estrechamente ligado a la nación o al lugar en el que se nace, con sus costumbres, religión y lengua; y en el caso de los separatistas vascos y catalanes que tomaron como base en el s. XIX unos dialectos y fablas que pocos hablaban por su falta de utilidad, para así fundar sus diferentes negocios de ruptura y creación de nacioncitas sin antecedentes históricos que les avalen.

 

Los separatistas desde 1975 llevan décadas fomentando todo lo que les desune con el resto de España e inventándose una historia de ciencia ficción más propia del club de la comedia en la que hasta Cervantes es catalán. La gran capacidad que tiene para movilizar el sentimiento nacionalista es algo que incluso un socialista como Mussolini comprendió tras la I Guerra Mundial, al intentar unir el socialismo de la izquierda con el nacionalismo italiano, y eso es lo que llaman fascismo y le atribuyen a la derecha cuando en realidad nació en la izquierda y nunca dejó de ser un movimiento socialista. Y evidentemente a los únicos que se les podría colgar ahora el calificativo de fascista sería a los que en Cataluña quieren instalar una república socialista y xenófoba para la raza superior catalana. Por cierto, de superior nada, actualmente es una región arruinada, endeudada y empobrecida por el nazionalismo y que hace 20 años que Madrid la adelantó en renta per cápita y PIB con 3 millones menos de habitantes. 

 

En la Transición tanto los separatistas como la izquierda revolucionaria, que juntos habían provocado la guerra civil, se presentaron como moderados socialdemócratas y nacionalistas, pero una vez asentados en el poder pusieron en marcha sus lavadoras de cerebro, unos para que a la España nacional no la conociera ni la “madre que la parió” y los otros para paso a paso seguir avanzando en su proyecto de crear países independientes aprovechando el traspaso de competencias del Estado autonómico. Y 40 años después son los separatistas los que están más cerca de provocar un enfrentamiento civil al tratar de dividir territorios y familias. Su nacionalismo es impostado y opresor en regiones que ya pertenecían al reino de España tan remotamente como antes de la invasión musulmana, y que nunca han sido independientes.

 

¿Es la profanación de Franco un atropello a los derechos más fundamentales?

Evidentemente sí, es una resolución sin base legal del Tribunal Supremo a medida del gobierno socialista y en contra del derecho de la familia Franco a seguir teniendo enterrado a su abuelo en el Valle de los Caídos o dónde quiera, que por cierto está allí por decisión de Juan Carlos de Borbón con su orden firmada y no por Franco. El cuento de que Franco se construyó una pirámide para ser enterrado más tarde está bien sólo para los panfletos de la Cuatro y la Sexta; es también una resolución ilegal que pasa por encima del Prior al profanar sin su permiso una basílica propiedad de la Iglesia y no del estado. Todo es irregular pero poco importa porque son dueños de las televisiones y le han hecho creer al personal que vive en una sociedad democrática y libre, y en un estado de derecho, pero a poco que levantes los tupidos velos descubres que de los 6 magistrados del Tribunal Supremo que dictaron sentencia, 4 son afines al gobierno socialista y uno al PNV, pues esta es una sociedad tan libre que no existe independencia del poder judicial.

 

Para los propagandistas es también muy importante mantener el fantasma y la caricatura que hacen de Franco, hasta el punto de que ahora parece estar más vivo que nunca, y lo necesitan para decirnos que España empezó a ser próspera, libre y feliz cuando llegó la clase política del 78 y por tanto nos debemos seguir dejando mangonear, saquear a impuestos y robar tranquilamente por la parasitaria clase política que nos trajeron la “democracia” porque sin ellos antes no había vida. Mi consejo a los más jóvenes y a los menos informados es que se hagan con las cifras exitosas con las que acabó el franquismo y las comparen con las actuales tras 40 años de partitocracia del Estado autonómico, algo que comento en una parte de mi libro: Contra la Manipulación de la Izquierda, y que descubran cómo le toman el pelo al personal.

 

¿Esta profanación podría ser un casus belli?

No, simplemente porque no lo va a ser. Los pocos que estarían dispuestos a atrincherarse en el Valle de los Caídos o contra el gobierno con todas las consecuencias no pasarían de un centenar en toda España. Simplemente porque Franco es un personaje histórico, está muerto y es pasado. Franco con los nacionales se enfrentó a la revolución e hizo política adaptada a su tiempo, y lo más importante es que recibió la gratitud mayoritaria de su pueblo que conoció los estragos, los crímenes y el caos de la revolución y del separatismo. Un pueblo que combatió junto a él y que por ley natural ya no está. Los personajes ilustres de la historia son fuentes de información, a veces indican el modo de actuar, pueden ser un ejemplo pero no movilizan a la masa. Los tiempos nuevos deben encontrar sus líderes para el tiempo y los problemas que les toca vivir.

 

Franco que no era un político sino un militar de carrera heroica, tenía unas pocas convicciones que defendía firmemente como la unidad nacional, el catolicismo, el amor a la patria y el orden; y al mismo tiempo era un pragmático que se reunió con Hitler en 1940 cuando era dueño de Europa para marearlo y no entrar en su guerra, y más tarde con Eisenhower en Madrid. Si Franco hubiera vivido nuestro tiempo y fuera un general en la reserva no hubiera ido a la guerra tal vez sería un diputado de algún partido que no está en el consenso del pensamiento único, como en 1936 quiso serlo por la CEDA, y así defender sus convicciones en las circunstancias actuales. Franco tampoco era un fascista, sino un militar conservador al que los suyos le pusieron al mando de una España contrarrevolucionaria y heterogénea formada por diferentes partidos y grupos, y que al paso de la guerra tomó parte de la estética y formas de Falange, sólo porque la guerra civil se produjo antes de la II Guerra Mundial. Aquellos pocos que suben hasta el Valle de los Caídos para hacer el saludo romano y cuadrarse como un oficial zumbado de las SS desconocen que en el franquismo este saludo dejó de ser oficial en 1945, y que además le hacen un flaco favor a la obra de la España nacional, porque no faltará un periodista que tome una instantánea para decirnos después que Franco era igual que Hitler y que sus seguidores son todos unos nazis. La realidad es que Hitler tras reunirse la primera y última vez con Franco, dijo que antes prefería que le sacasen 4 muelas que volver a encontrarse con él.

 

Lo más vergonzoso de todo el proceso de profanación de la tumba de Franco, ha sido la máxima de “Franco al hoyo, y los obispos al bollo”. El silencio sepulcral de la conferencia episcopal ante la tumba de quien fue el líder que salvó a la Iglesia de su exterminio y la llenó de privilegios ha sido propio de la cobardía que ahora lo inunda todo, pues Franco ya está muerto, no está en el poder y los socialistas sí, y pueden hacerle pagar el IBI a la Iglesia en represalia, como le han quitado la subvención a la orden benedictina del Valle de los Caídos, o lo que es peor no vayan a sacar a los obispos en Al rojo vivoy al azul muerto.  

    

¿Es la profanación en la práctica un escarnio público a Franco y un repudio al franquismo?

Para los socialistas y para la izquierda en general es un símbolo, la culminación exitosa de su propaganda que les lleva a los socialistas a ganar la guerra que provocaron y perdieron frente a Franco y su pueblo, 80 años después. Es un proceso que ha llevado décadas, reescribir la historia, para decirnos que el gobierno de 1936 formado por socialistas marxistas bolchevizados, comunistas estalinistas, anarquistas terroristas, masones anticristianos, republicanos golpistas y zumbados separatistas era un gobierno demócrata que ganó unas elecciones. Sin embargo los primeros que hablaron de fraude electoral fueron los presidentes de aquella siniestra república, Alcalá-Zamora y Azaña. Ahora conocemos con mayor detalle la magnitud de aquel fraude electoral. Y tengo claro, que ante una turba revolucionaria que pretende exterminarte, asesinar a tus hijos, violar a tu mujer y robarte tu propiedad para instalar una economía socialista y empobrecedora al estilo de Corea del Norte... lo natural es sublevarse, y los nacionales que eran mayoría y estaban mejor organizados ganaron la guerra frente al caos y la tradicional división entre la propia izquierda, que al minuto ya se estaban asesinando entre ellos.

 

Todo parece producto de un lavado mental y una obra maestra de ingeniería social...

Efectivamente, porque a un españolito de los 70 no se le podía decir que con Franco se vivía mal, mal vivían los políticos que se quedaron sin acomodo, porque había conocido, por ejemplo, el pleno empleo o la seguridad en las calles, había visto como su familia vino de un pequeño pueblo y de una situación de precariedad y había comprado su primer pisito y un SEAT 600, ya que existía una percepción fundamental de progreso y es lo que hace a un gobernante mantenerse en el poder con el favor de su pueblo. A un españolito de los 70 que por edad hubiera conocido la guerra del 36 y, por ejemplo, las 300 chekas de tortura y asesinato que tenía el Frente Popular en Madrid o al que a lo mejor los rojos le habían asesinado a dos hermanos, tampoco se le podía hacer creer que los socialistas y comunistas eran unos demócratas de toda la vida ni que la II República era una panacea del progreso y la felicidad. Los socialistas han tenido que esperar, primero que Franco y su pueblo estuviera muerto, para contarle a los millennial una historieta, porque si se acercan a la historia descubrirán que para empezar el PSOE no le hizo ningún tipo de oposición a Franco en vida.

 

Ciertamente quien controla los medios y la enseñanza puede hacer de ellos un instrumento de propaganda.... ¿Es la exhumación un primer paso para desmantelar la abadía y dinamitar la cruz y crear un parque temático contra el franquismo?

Ese es el programa maximalista de los partidos del Frente Popular actual, con la abstención y complicidad de PP y Ciudadanos que poco o nada saben de historia. Deberían empezar por preguntarse por qué no tienen ninguna televisión si realmente aspiran a hacer política, algo imposible cuando se carece de valores e ideología dispuesta a defender la libertad frente a la dictadura progre. También hemos visto que los jueces resuelven a la carta del gobierno, así que no es imposible que más adelante se derribe la cruz o se la declare en ruina ya que hace años que no se acometen las obras necesarias para el mantenimiento de la basílica. Y la predisposición de los socialistas, muchos de ellos miembros de la masonería, es también derribar la cruz de mayores dimensiones del mundo. Pues la propaganda nos dice que Franco era un nazi pero curiosamente en vez de construir una esvástica gigante construyó una cruz.

 

Del mismo modo en la comisión de expertos del nefasto y bobo solemne Zapatero ya se dice que hay que hacer del Valle de los Caídos un parque temático contra el franquismo y en recuerdo de las “víctimas” franquistas. En realidad cuando revisas el historial de los presos franquistas compruebas que el 90% eran crueles asesinos chekistas de víctimas inocentes. Y al revisar los documentos fundacionales de 1957 y 1958, se comprueba que el Valle de los Caídos se consagró para poder rezar por todas las víctimas de la guerra civil, algo que sería imposible en la España actual de la libertad y del patatín y patatán... poder inaugurar un monumento en honor de las víctimas de los dos bandos.  

 

Y después viene la monarquía...

Por supuesto, en mi libro escribo que el campo de acción del agitprop del Marxismo Cultural en España, que primero caricaturiza, luego instala la autocensura, después prohíbe por ley y por último trata de encarcelar por opinar, culmina su dictadura de pensamiento único en los siguientes puntos:

 

  1. En las primeras décadas de experiencia democrática, la izquierda puso su aparato de propaganda en caricaturizar al franquismo y en condenarlo para convencernos de que en la Guerra Civil estaba el bando ilegítimo y perverso de los Nacionales, y el legítimo y democrático del Frente Popular. La principal mentira histórica es la afirmación de que la Guerra Civil española fue la “lucha de los demócratas contra los fascistas”.

 

  1. En la segunda etapa la condena al franquismo ya está madura, y aprueba la Ley de Memoria Histórica, así que comienza a calumniar lo que viene del franquismo, es decir, el régimen democrático del 78 surgido de la paz y la prosperidad del franquismo, y que fue traído por franquistas, con importantes errores en la Transición pero con el espíritu de crear una España para todos, integrando en aquel proceso a la oposición.

 

  1. Ahora el aparato de propaganda de la izquierda espera madurar el segundo paso de erosionar al régimen del 78, para pasar a un tercer escenario en el que se abra un proceso constituyente, para terminar en una III República federal con Cataluña o no, que enlace con la II República de izquierdas, saltándose 80 años de paréntesis y ganando una guerra que perdieron a través de la propaganda y la manipulación histórica y cultural. Una III República de izquierdas en la que los sectores conservadores, liberales y católicos del país sean definitivamente apartados, arrinconados o perseguidos. Esta es su “democracia”, otra cosa es que lo vayan a conseguir tal cual.

 

Ante la repercusión y buena acogida que tuvo su último libro, muchos lectores se preguntan: ¿cuándo veremos el próximo...?

Muy pronto, a principios de 2020 estarán disponibles sendos libros, uno de artículos y textos escogidos y otros de poesía, y más adelante un gran trabajo sobre la historia criminal del socialismo, en el que llevo tiempo trabajando.