INGREDIENTES:

  • 750 g de queso cremoso a temperatura ambiente
  • 3/4 más 2 cucharadas de miel
  • 3 huevos a temperatura ambiente
  • 1 cucharada de harina
  • 1 cucharada de vainilla
  • 3 tazas de nueces, almendras, pistachos y piñones tostados y fríos
  • 3 cucharadas de azúcar moreno
  • 1/2 cucharadita de canela molida
  • Unas 3 cucharadas de mantequilla sin sal derretida y fría
  • 4 hojas de pasta filo, extendidas y tapadas con un paño limpio y húmedo

PREPARACION

Paso 1

Ponemos una bandeja en la parte central del horno y precalentamos a 150º.

Paso 2

Batimos el queso con los 3/4 taza de miel en un bowl grande o en la KitchenAid (con el batidor plano) a velocidad media por espacio de unos 2 minutos o hasta que esté todo integrado y blando.

Paso 3

Añadimos los huevos de uno en uno esperando que el que ponemos se integre totalmente antes de añadir el siguiente. A continuación añadimos la harina y la vainilla y batimos hasta que esté uniforme. Reservamos.

Paso 4

En el vaso del Thermomix (o una picadora) picamos los frutos secos con el azúcar moreno y la canela durante unos segundos. Deben quedar gruesos, como arena, no como polvo.

Paso 5

Engrasamos ahora generosamente el molde con mantequilla derretida y extendemos en él una hoja de pasta filo previamente engrasada también con abundante mantequilla, cubriendo las paredes del molde y espolvoreamos una cucharada de la mezcla de frutos secos intentando que también se peguen a las paredes. Repetimos esta operación hasta acabar con las hojas de pasta filo, que habremos colocado en ángulos de 90º para cubrir la circunferencia de las paredes del molde.

Paso 6

Añadimos la mitad de la masa de queso. Mezclamos bien los frutos secos con dos cucharadas de miel y ponemos esta mezcla encima de la masa, repartiéndola por toda la superficie.Vertimos con cuidado la otra mitad de la masa sobre la mezcla de frutos secos y damos unos golpes contra la mesa o encimera para asentar el pastel. Recortamos la masa filo sobrante con unas tijeras de cocina.

Paso 7

Horneamos durante 1 o 1 y 1/2 horas, dependiendo de vuestro horno. Estará listo cuando esté ligeramente dorado, un pelín inflado y al mover el molde todavía "baile" la masa.Lo dejaremos enfriar a temperatura ambiente unas 2 horas y ya estará listo para desmoldar y servir.Podemos conservarlo bien envuelto, hasta 3 días en el frigorífico.