Un servicio de refuerzo que permita acceder a los ciudadanos a la red de transporte público de alta capacidad es la propuesta inicial del Ayuntamiento de Madrid como alternativa al corte que sufrirá la Línea 1 del Metro entre mayo y septiembre de este año debido a las obras de mejora. En torno a 220.000 viajeros se verán afectados diariamente por estas variaciones en el servicio. Esta línea moviliza a unas 13.000 personas en hora punta.

 

Metro Madrid había propuesto por su parte un servicio de autocares. Sin embargo, el Ayuntamiento estima que unos 100.000 usuarios se quedarían sin una alternativa razonable, es decir casi la mitad de los pasajeros que tiene la línea diariamente. Ante este cálculo, el Consistorio apuesta por una solución que se apoye en el resto del sistema de transporte.

 

El Área de Gobierno de Medio Ambiente y Movilidad propone  dos servicios especiales de autobuses de EMT que conecten con la red de cercanías en las cabeceras del tramo afectado. El objetivo es apostar por la intermodalidad, concentrando los recursos para acercar de la forma más eficientemente posible al sistema de transporte público de alta capacidad de la ciudad: cercanías y el resto de la red de Metro no afectada.