Así lo comenta uno de sus afiliados en el su Blog:

 

Han terminado los procesos electorales en los que nos hemos visto envueltos (Generales, Autonómicas, Locales y Europeas) y toca hacer balance sobre votos obtenidos, escaños, estrategias usadas y planes de futuro.

En mi caso, afiliado al partido VOX desde hace bastante tiempo, no haré balance acerca de los puntos anteriores porque ese tipo de consideraciones debería quedar para el análisis de nuestros dirigentes nacionales, autonómicos y locales.

No obstante, como afiliado de base, quiero y me veo en la necesidad de expresar por este medio los errores que se han cometido en nuestro partido y que, ante el silencio de los distintos cargos del partido, me veo obligado a hacer por este medio al sentirme ignorado, decepcionado y desilusionado por todo lo ocurrido estos últimos meses.

Tampoco quiero hacer un balance a modo general, sino que, a fuerza de ser justo, hablaré por mí. Todo basado en mi experiencia personal dentro del partido y en mis apreciaciones estrictamente personales.

Como he dicho, llevo ya un tiempo afiliado a VOX. Tengo un número de afiliado aproximado al 4.000 que comparando con los más de 45.000 que existen hoy en día podría considerarse “viejo” o “veterano” dentro del partido.

Desde los comienzos, cuando apenas éramos “cuatro gatos”, me involucré con VOX, colaboré con VOX, aporté parte de mi exigua nómina de pensionista para colaborar en distintas campañas en las que se solicitaba colaboración económica, aporté muchos granitos de arena desde mis cuentas en las redes sociales (con más de 350.000 seguidores entre todas ellas) y siempre que se me pidió ayuda y colaboración ahí estaba yo.

Dado mi pasado como miembro de la Guardia Civil (actualmente retirado “en acto de servicio” como consecuencia de atentado terrorista), mi experiencia profesional y laboral como Experto Universitario en Dirección y Gestión de Seguridad, Director y Jefe de Seguridad y Profesor de Seguridad habilitado tanto por la Policía Nacional como por la propia Guardia Civil, me puse a disposición del partido siempre, en todo momento y lugar, y de hecho estuve colaborando modestamente en el apartado de “Seguridad y Defensa” del Consejo Político Nacional de VOX.

Con el paso del tiempo nuestro partido fue creciendo en simpatizantes, afiliados y seguidores, y especialmente tras las elecciones en Andalucía, ese crecimiento fue totalmente desorbitado. Es a raíz de ese momento cuando todo cambió radicalmente en VOX.

Se “cerró” (por decirlo de alguna manera), ese apartado de “Seguridad y Defensa” que ya pasó de pedir colaboraciones en esa área a ignorar a quienes desde hacía tiempo estábamos colaborando en él de manera totalmente desinteresada y altruista.

En cierta ocasión se envió un email para solicitar a los afiliados que quisiéramos colaborar en algún apartado, que nos pusiéramos en contacto con nuestra delegación provincial adjuntando un breve currículum y el área en el que deseábamos colaborar. Envié mi curriculum junto a la descripción del área en el que estaba dispuesto a colaborar, y ni tan siquiera obtuve una respuesta de agradecimiento aunque sólo fuera por una mera cuestión de cortesía.

Las comunicaciones cesaron y sólo esporádicamente se comunicaban conmigo para pedir colaboraciones en mesas propagandísticas en la calle o aportaciones económicas para distintos fines. Nada más. Tras eso y en la red social Twitter, abrí una cuenta no oficial de VOX dedicada a mi ciudad para que sirviera como apoyo a la cuenta regional oficial, y cuando llevaba nada menos que 6.000 seguidores, se me pidió cerrarla “porque el presidente regional no quería más cuenta que la suya”.

Con cierto enfado porque veo que hay decenas y decenas de cuentas en España de localidades pequeñas e incluso de barrios y hasta de distritos, la elimino y la cierro definitivamente. La sorpresa salta cuando observo a los escasos 20 días, que se abre una nueva cuenta para esa localidad con la coletilla de “oficial”. Cuando elevo mi protesta la respuesta es bien simple; que lo sentimos pero que ahora se abrió esa cuenta porque lo consideraban necesario. Y eso después de apenas 20 días de cerrar la mía con 6.000 seguidores.

Pero no es el único desplante que quién suscribe ha sufrido. En cierta ocasión durante la campaña electoral a las Elecciones Generales, contacté con la dirección nacional para intentar hablar con el responsable de seguridad del partido (Director de Seguridad igual que quién suscribe), para ponerme a su entera disposición para cualquier acto o evento del que precisasen mi colaboración totalmente desinteresada.

Desde la dirección nacional me comentan que no me dan la dirección email de esa persona y que les haga llegar lo que quiero decirle y que ellos se lo trasladarían. Y eso que únicamente pedí una dirección email, no un "secreto de estado". Envío ese correo con esa carta personal para que se lo trasladen al Director de Seguridad de VOX, y nuevamente obtuve el silencio por respuesta. Silencio por mi interlocutor de la dirección nacional y silencio por parte de ese responsable de seguridad.

Ni siquiera una mera respuesta de agradecimiento aunque solo fuera por una simple cuestión de cortesía entre compañeros de profesión. Ya no hablo de cortesía entre afiliados que se supone debería existir.

Más tarde observo que los eventos que VOX realiza en mi Comunidad Autónoma son gestionados a través de una persona que ni es afiliada ni tiene relación alguna con el partido salvo una relativa amistad con los responsables regionales de VOX.

Con la llegada de las elecciones autonómicas, locales y europeas, más de lo mismo. Única y exclusivamente se me llama para colaborar en mesas y aportar dinero para determinados actos o para algunos casos puntuales.

En una de esas llamadas me vuelvo a ofrecer para colaborar en lo que sea necesario sin pedir nada a cambio, incluso para rellenar o completar listas electorales en municipios. La respuesta fue bien clara; que para las listas ya lo tienen todo gestionado y arreglado. No salgo de mi asombro. No hubo reuniones, ni charlas, ni debates, ni propuestas, ni comunicaciones, ni llamadas.… sino que todo fue gestionado por los responsables regionales y locales, colocando en esas listas a familiares, amigos o conocidos, muchos de los cuales se subieron al carro de VOX tras el éxito de las elecciones en Andalucía.

Una vez más, los afiliados que desde hace años llevamos colaborando, aportando nuestro granito de arena (incluso económico) y dando a conocer el mensaje de VOX, somos ignorados en detrimento de “personas de confianza” de los responsables provinciales y locales.

Ni una charla, ni una reunión, ni un debate, ni una propuesta, nada. Ahora, tras toda la maraña electoral que hemos pasado, creo que es hora de hacer balance y expresar mi profundo malestar por todo lo expresado anteriormente.

La base de cualquier partido político son los propios afiliados. Los que con nuestra cuota mensual y con nuestras colaboraciones desinteresadas hacemos que este proyecto crezca y coja forma.

Los mismos que hemos aportado nuestro granito de arena por sacar esto adelante cuando nadie creía en VOX. Los mismos que una y otra vez ofrecimos nuestro tiempo y nuestra experiencia profesional para que todo esto funcione. Los mismos que a la hora de la verdad hemos sido ignorados y cuyas propuestas, ayudas o aportaciones no han tenido ni tan siquiera una simple respuesta de agradecimiento. Los mismos que hemos sido defraudados al ver que todas las listas habían sido cubiertas por amigos y familiares que aprovechando el tirón de VOX se han subido al carro últimamente.

Los mismos que, como quién suscribe, se siente ignorado y defraudado con los dirigentes de VOX a nivel nacional y regional.

Defraudado, ignorado y desanimado.

Confiemos que todo vaya cambiando paulatinamente y que no sea éste el devenir o la tónica habitual de VOX de cara a futuros comicios.

Creo (y seguro que no me equivoco), que de seguir así, las horas de este partido y este proyecto tan ilusionante y que hago mío, están contadas.

P.G.
Afiliado a VOX 

NOTA: Para que nadie se llame a engaño, seguiré votando a VOX pues actualmente es el único partido político que me representa y con quien comparto TODOS y cada uno de los puntos de su programa