El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ponía hoy sobre la mesa cinco condiciones inamovibles para llegar a un acuerdo con el PSOE y el socialista Pedro Sánchez ha recogido el órdago. Sí a las cinco propuestas de reforma constitucional  ha sido la respuesta de Sánchez. "Estamos a las puertas de un pacto entre dos fuerzas políticas relevantes, del centro derecha y del centro-izquierda, y será una buena base para liderar una política de cambio", ha señalado el líder de los socialistas en una rueda de prensa en el Congreso. Fuera de micrófonos el socialista ha dicho que se trataba de "un acuerdo de legislatura".

Esta misma mañana Rivera había exigido al PSOE que, para pactar un acuerdo de Gobierno, debía aceptar una reforma constitucional exprés de cinco puntos. Los cinco cambios son la supresión de la figura de los aforamientos; facilitar las iniciativas legislativas populares, bajando de 500.000 a 250.000 las firmas necesarias para impulsarlas; la despolitización de la justicia; la supresión de las diputaciones; y limitar los mandatos a ocho años para el presidente del Gobierno. "Si estas son las propuestas, nosotros decimos que sí", ha asegurado el líder socialista en el Congreso, donde ha afirmado que el miércoles convocará a la Ejecutiva del PSOE. "Si esas son las condiciones", ha continuado Sánchez, "que a nadie le quepa duda de que habrá un acuerdo".

La brevedad de la comparecencia de Sánchez obedeció al interés del líder socialista de señalar tan solo el "sí" al emplazamiento de Rivera. En principio, será el miércoles cuando dé cuenta, con alguna precisión más, de cuáles son sus planes para sumar votos para su investidura, un proceso que empezará el 1 de marzo. Sánchez llevará el acuerdo con Ciudadanos a una reunión de la Ejecutiva del PSOE, este mismo miércoles, de la que saldrá la pregunta sobre los pactos que el partido formulará a sus casi 200.000 militantes, previsiblemente el próximo sábado.

La supresión de las diputaciones podría ser el elemento más conflictivo, al ser instancias de poder de gran calado en la ordenación territorial de España. No obstante, el PSOE ya propuso esa eliminación en el programa electoral de 2011, con Alfredo Pérez Rubalcaba como candidato. Quienes se oponen a su desaparición suelen aludir a su importancia para atender a los pequeños ayuntamientos. "Iniciaremos la reforma de las diputaciones para sustituirlos por consejos provinciales de alcaldes, de manera que puedan estar atendidos los municipios de menos de veinte mil habitantes", ha aclarado el líder socialista.

Sánchez no ha aclarado sobre qué ocurre con las incipientes reuniones con Podemos, IU y Compromís, además de las ya existentes con Coalición Canaria y el PNV. "El PSOE quiere sumar al cambio a otras fuerzas políticas", ha insistido Sánchez. Solo con Ciudadanos la suma a su favor sería de 130 escaños, por lo que Podemos o el PP deben abstenerse para que Sánchez pueda ser elegido presidente del Gobierno. El voto en contra daría al traste con sus intentos de llegar a La Moncloa.