Pilar Martínez, dos hermanos suyos y otro familiar están acusados de construirse chalés y piscinas en una finca que en 2014 heredaron de su padre, Las Lobosas, y que pertenece a la categoría de suelo no urbanizable de especial protección, puesto que está enclavada en el Parque regional del curso medio del Río Guadarrama.

Durante el juicio, las defensas de los cuatro acusados han argumentado que lo que hay ahí no es de uso residencial sino naves de uso ganadero y agrícola; y que en todo caso fueron construidas por su padre antes de morir en 2014, por lo que el delito estaría prescito. Que ellos solo han usado y disfrutado las instalaciones después. 

Sin embargo, en sus conclusiones el fiscal ha sido rotundo al afirmar que existen indicios "más que suficientes" de que Pilar Martínez y los otros tres acusados fueron, con su padre aún vivo, los "promotores" de esas obras y que a día de hoy las Lobosas es una finca "de uso residencial puro, no vinculado a ninguna actividad ganadera ni agrícola". Y que además después de 2014 se realizaron obras en al menos una de las siete edificaciones. 

"Donde antes había naves ganaderas arruinadas, sin ningún uso, ahora hay dos piscinas, solados y porches", señaló. Durante la última vista el fiscal afeó a los acusados, además, que hayan intentado hacer pasar esas dos piscinas por dos aljibes para almacenar agua. 

"Lo que allí hay es un auténtico complejo ilegal de chalés", sostuvo el letrado de la acusación ante la juez.

Hasta dentro de mínimo dos o tres meses no se espera la sentencia. Martínez está pendiente de la decisión de su partido, el PP de Madrid, de designarla candidata al Ayuntamiento de Villaviciosa de Odón como pretende, puesto que a este juicio penal se une su imputación en el caso Lezo, en sus tiempos de consejera de la Comunidad de Madrid. Aunque según la formación la decisión no está tomada aún, ella asegura que tiene "todo el apoyo" de Pío García-Escudero y su dirección.