Toda la izquierda se confabula para que el cordón sanitario a Vox sea colosal. Según CCOO Abascal no debe ser entrevistado en la televisión pública, una televisión que entrevistó a Otegui para escándalo e indignación de muchos españoles.

El veto a Vox puede jugar en contra de los sectarios, pues cuanto más se le quiera vetar más expectación generan sus intervenciones y más ganas tienen de oír a Abascal los españoles.

Es indignante que una democracia que se dice moderna se emplee la más sectaria censura al estilo de las peores dictaduras de los países comunistas, sus primos hermanos.

«Desde Comisiones obreras sí, defendemos la censura preventiva contra Vox. La defendemos cuando se debe aplicar a los partidos que vienen a asaltar la convivencia democrática». Para justificar el veto, defienden que la presencia de Vox en el prime time es contraria a la directiva europea 1808/2018, que obliga a RTVE a «proteger los derechos fundamentales de las mujeres, de los inmigrantes, de los colectivos LGTBI. Nada de ello es compatible con la presencia de Santiago Abascal. Pedimos desde aquí que se anule la entrevista».

Santiago Abascal, presidente de Vox, será entrevistado este jueves por Carlos Franganillo en la segunda edición del Telediario, que podrá seguirse en La 1, el Canal 24 horas, TVE Internacional, Radio 5 y en la web RTVE.es. Pero el anuncio de la entrevista ha generado indignación en algunos sectores de la televisión pública como el sindicato CC.OO., que cree que la presencia de Vox «daña la democracia y la convivencia en España» y piden que se aplique «censura preventiva» y se anule la entrevista, según denuncia la organización de trabajadores Plataforma por una RTVE Libre. Estas peticiones de censura previa han indignado, a su vez, a colectivos como la Plataforma por una RTVE Libre, que ha tuiteado acompañando el comunicado de CC.OO.: «Democracia. Constitución. Libertad expresión y pensamiento. Legalidad. Vale para todos los partidos de izquierdas y derechas. Y para Junqueras y Otegui».