El pasado sábado 15 de junio se constituyeron las nuevas corporaciones municipales resultantes de la prolífica jornada electoral del 26 de mayo, siendo estas las primeras instituciones en las que, en muchos casos, ha habido que alcanzar pactos entre diferentes partidos para formar gobierno. Después de mucho suspense, de muchos bulos y de mucha intoxicación, Vox y el PP (con o sin Cs, según el caso) han llegado a acuerdos para evitar que la izquierda gobierne en numerosos ayuntamientos de toda España.

Entre muchos de los votantes de Vox ha existido la preocupación de que su voto se “vendiera” al PP a cambio de puestos, poltronas y prebendas para los candidatos de Vox, olvidándose de las promesas y del programa con el que se presentaron a las elecciones y por el que les votamos. Los medios de comunicación, que todos sabemos a quién sirven, se han ocupado de hacernos creer, de forma torticera, que el único objetivo de Vox era “pillar” algún sillón municipal para sus candidatos, informando solo sobre las negociaciones en ese sentido (que también las ha habido) y ocultando deliberadamente todos los demás asuntos puestos sobre la mesa por Vox.

Conocemos ya el acuerdo alcanzado por Vox y el PP en el ayuntamiento más importante de España, el de Madrid, y –afortunadamente- al menos en este caso Vox ha hecho lo que debía.

El acuerdo, que es muy completo y exhaustivo, consta de 81 apartados de lo más variopintos. Hay algunos que son, por el momento y hasta que se traduzcan en acciones concretas, simples declaraciones de (buenas) intenciones, pero también hay, afortunadamente, muchos compromisos que se refieren a acciones concretas, perfectamente identificadas y cuyo ejecución, en caso de no producirse, podrá (y deberá) ser exigida. Entre esas medidas yo destacaría las siguientes:

(2) Construcción de un monumento a las víctimas del terrorismo en la Plaza de Colón y colocación de placas conmemorativas en todos los lugares donde hubo atentados y (66) Creación de un Museo de los Heroes de la Nación, en memoria de todos los personajes históricos que contribuyeron con su valentía, lealtad, sacrificio y patriotismo a engrandecer a España.

(7) Auditoría de todas las subvenciones de los últimos 4 años, solicitando su devolución si hay irregularidades, eliminación de subvenciones a entidades con fin ideológico o que no tengan utilidad pública, eliminación de cargos de libre designación que no sean imprescindibles y supresión de todos los gastos en propaganda política por el Ayuntamiento.

(9) Apoyar y proteger la labor de la Policía Municipal, dotándola de medios y, sobre todo, haciendo los cambios legislativos para reforzar su autoridad y que los policías municipales no sean rehenes de los delincuentes, que en caso de la más mínima duda siempre tienen la razón y torean a la policía. Igualmente, mejora de medios en otros servicios municipales, como el Samur o el cuerpo de bomberos.

(10) Plan integral de lucha contra la ocupación ilegal de inmuebles, acelerando y facilitando el desalojo y (21) Lucha contra las mafias de venta ambulante ilegal (manteros), reforzando la autoridad de la Policía Municipal y actuando contra los “capos”, esto es, los que manejan los almacenes ilegales que surten a los vendedores.

(11) Cese instantáneo de cualquier cargo público contra el que se abra juicio oral por corrupción o delitos similares.

(12) Establecimiento de una política presupuestaria que garantice que no hay déficit (ingresos siempre iguales o mayores que los gastos), creando además un “fondo de ahorro” anual de aproximadamente el 10% de los gastos (objetivo ambicioso y difícil de alcanzar, ojalá lo consigan)

(13) Bajada del IBI al mínimo legal (0,4% del valor catastral), con bonificaciones para empresas que desarrollen actividades culturales, tecnológicas, innovadoras o de carácter social, así como para inmuebles que instalen sistemas de ahorro energético, para familias numerosas y para inmuebles con protección por patrimonio.

(15) Reducción (sin cuantificar) del ICIO (impuesto de obras) y del Impuesto de Actividades Económicas (IAE) y (17) Eliminación de la TRUA (tasa de cajeros y generadores de recursos).

(16) Bonificación del 95% del impuesto conocido como “plusvalía municipal” en varios supuestos, tanto en el caso de donaciones, transmisiones “mortis causa” entre familiares directos y ciertas transmisiones “inter vivios”.

(17) Eliminar las múltiples sanciones municipales que simplemente tienen un objetivo recaudatorio y mantener solo las que tengan un efecto disuasorio de un ilícito administrativo o de cualquier otro tipo.

(25) Puesta en marcha de proyectos concretos de emprendimiento empresarial y cooperativo en barrios vulnerables, empezando por los barrios de San Cristobal (Villaverde) y Pan Bendito (Carabanchel).

(28) Ampliación de IFEMA

(30) Ayuda a las familias, especialmente a las familias numerosas, con bonificaciones fiscales y ayudas a la maternidad, ayudas que se modularán en función de su renta “per capita” (esto es, renta total dividida por el número de miembros de la familia), de modo que esas ayudas se dirijan, sobre todo, a los más desfavorecidos (no a los amiguetes o a los socios de partido).

(31) Mejora de los servicios sociales, dando prioridad a las familias, los discapacitados y los mayores (no a los inmigrantes ilegales, los delincuentes y las minorías “autoexcluyentes”, entre otros, como ocurre ahora) junto con (39) medidas para paliar la soledad y el aislamiento social de las personas mayores y (40) ayudas para las familias que cuidan de personas dependientes.

(32) Establecimiento de un plan de integración de los inmigrantes legales (por cierto, ¿no éramos xenófobos?) y de un (35) Plan para conseguir alojamiento y empleo a las personas sin hogar (no se especifica cómo).

(34) Establecimiento de un plan de educación contra todo tipo de violencia intrafamiliar (no solo lo que indebidamente se llama “violencia machista”, acabando así con la discriminación inconstitucional contra el varón que se recoge en la vigente ley de Violencia de Genero) y de ayuda a todas las víctimas.

(36) Ampliación de la red de escuelas infantiles municipales e implantación del bilingüismo español-inglés en todas ellas, (37) Establecimiento de un sistema de becas para el primer ciclo de educación infantil (0 a 3 años), (73) Construcción de nuevas bibliotecas municipales, mejorando también las actuales y ampliando horarios y días de apertura (por cierto, ¿no éramos unos neardentales que estamos en contra de la inteligencia, la educación y la cultura) y (80) establecimiento de medidas para facilitar la cesión de suelo municipal a la C.A. de Madrid para la construcción de colegios y otros equipamientos sociales.

(38) Programa de lucha contra el acoso escolar, violencia en las aulas, trastornos alimenticios y aditivos y ciberacoso, reforzando –entre otras medidas- la autoridad de los maestros y luchando contra la violencia sufrida por estos.

(39) Medidas para promover la igualdad de derechos, obligaciones y oportunidades entre mujeres y hombres (espero que evitando la discriminación positiva a favor de las mujeres, que no es más que una pura discriminación contra el varón; por cierto, ¿no éramos homófobos?)

(42) Construcción de 10.000 nuevas plazas de aparcamiento disuasorio y 5.000 nuevas plazas de aparcamientos para residentes y (43) Impulso a la construcción de “carriles bus/VAO” en las grandes vías de entrada a Madrid en las que no existan ya.

(50) Eliminación de las “aletas de tiburón” y aumento de plazas de aparcamiento, entre otras medidas, para facilitar el uso de las motocicletas, a la vez que (46) se reforzará la red de transporte público de la EMT y (47) se completará la renovación de la flota de la EMT para que todos los vehículos sean de bajas emisiones.

(51) Plan de choque para la limpieza de calles y espacios públicos y (62) para la mejora en la conservación y mantenimiento de las zonas verdes, incluyendo el (52) Combate contra los ‘grafitis’, limpiándolos y persiguiendo y sancionando a los ‘grafiteros’.

(53) Construcción de 15.000 nuevas viviendas para alquiler a precios asequibles para el ciudadano medio con esquemas de colaboración público-privada (concesiones).

(54) Impulso de los planes de urbanismo, incluyendo –entre otras- las operaciones Chamartin, Campamento y Sureste, para ampliar la oferta y abaratar el suelo, obviando los estúpidos prejuicios ideológicos que han llevado a paralizar estos importantísimos proyectos (si es que no hay oscuros intereses económicos detrás de esas decisiones); (67) puesta en marcha de un plan de regeneración y reforma de AZCA y (78) rehabilitación de los antiguos recintos feriales de la Casa de Campo.

(56) Puesta en marcha del proyecto de regeneración del entorno de la A-5, incluyendo el soterramiento de la misma en sus primeros kilómetros, (57) Puesta en marcha del soterramiento de la M-30 en la zona del antiguo estadio Calderón, completando el anillo subterráneo de la M-30 y (58) se acometerá la remodelación del Nudo Norte y se pondrá en marcha la redacción del proyecto de mejora del Nudo de Manoteras.

(69) Cumplimiento de la declaración de la feria taurina de San Isidro como acontecimiento de especial significación ciudadana e interés general (ignorada e incumplida de forma obstinada e ilícita por la anterior alcaldesa), mejora del entorno de la plaza de toros de Las Ventas dándole el carácter de “recinto ferial” y reapertura de la escuela taurina Marcial Lalanda.

(70) Apoyo a la celebración de la Navidad y la Semana Santa (en lugar de apoyar el Ramadán, la fiesta del cordero o el año nuevo chino, ninguneando y poniendo trabas a los cristianos que queremos celebrar el nacimiento y la muerte y resurrección, por nosotros, de N. S. Jesucristo, como se viene haciendo desde hace veinte siglos).

Alguien dirá que la mayoría de esas medidas ya estaban incluidas en el programa del PP, y probablemente sea verdad, pero todos sabemos cómo incumple el PP, legislatura tras legislatura en las que gobierna, sus promesas electorales (recuerden a Rajoy y sus promesas que nunca cumplió sobre la ley de Mentira Histórica): ahora habrá un tercero (Vox) que podrá (y deberá) exigir su cumplimiento para seguir apoyando al gobierno municipal en minoría del Sr. Martinez-Almeida.

Alguien dirá, también, que se podrían haber conseguido más cosas, como la restitución de los nombres de las calles, o la persecución de los abortorios ilegales, de la prostitución callejera y de las mafias que usan a niños y a discapacitados para mendigar y para acosar a los ciudadanos, o el traslado del festival orgiástico que organizan cada año los llamados “colectivos LGTBIXYZ” a un lugar donde no molesten a los vecinos y no ofendan a los que no pertenecemos a su secta (por ejemplo, al vertedero de Valdemingomez) o muchas otras. Nunca lo sabremos, pues en una negociación nunca se sabe hasta dónde hubiera llegado el contrario, pero no hay que preocuparse ya que, en cuatro años, habrá muchas ocasiones en las que vuelvan a necesitar a Vox y habrá, por tanto, oportunidad para exigir nuevas contrapartidas.

Otros pensarán que muchos de los acuerdos los podría haber suscrito cualquier partido conservador, que no incluyen muchas de las propuestas incluidas en las “100 medidas para una España viva” de Vox, pero hay que tener en cuenta que la política municipal se refiere a los asuntos de la ciudad, muy “pegados al terreno” y que hay numerosas medidas incluidas en el programa de Vox que sobrepasan a las competencias de una administración local y no tiene sirve de nada pelear para incluirlas en un acuerdo de este tipo.

 

Vox no debe tener prisa. Llevamos 40 años sufriendo este régimen autoritario disfrazado de democracia que está destruyendo a España, y esto no se arregla en seis meses (el tiempo que, de verdad, lleva Vox en la palestra). Hay que ir sin prisa (¡ojala se pudiera ir más deprisa!) pero sin pausa. Esto no debe ser como el ataque de una cobra o una víbora, un ataque repentino y fulminante, que mata instantáneamente… si tiene éxito, lo que pasa pocas veces, y cuando no lo tiene se le corta la cabeza a la serpiente y se terminó el problema; el proceso para conseguir los objetivos de Vox (pues aquí no se trata de “matar” a nadie) debe ser más inteligente, como el ataque de una pitón o de una anaconda, que una vez que te atrapa, aunque sea por una extremidad, ya no te suelta y poco a poco, con paciencia pero sin dar nunca un paso atrás, acaba asfixiándote y engulléndote tranquilamente. No falla casi nunca, aunque sea mucho más lento, siempre y cuando nunca rebajes la presión.

 

Lo importante ahora es hacer cumplir los acuerdos, evitando que los pocos o muchos puestos que se consigan (parece que van a recibir alguna concejalía de distrito) no se conviertan en una hipoteca para exigir el cumplimiento de los compromisos. La experiencia en el gobierno autónomo andaluz, donde PP y Cs han intentado torear a Vox a las primeras de cambio, ignorando los acuerdos alcanzados para conseguir la investidura de Moreno Bonilla, es esperanzadora: a la primera oportunidad (aprobación del presupuesto) Vox se ha plantado y ha conseguido “torcer el brazo” a los que han creído que los diputados andaluces de Vox eran suyos y que los acuerdos para la investidura eran puro papel mojado, un simple paripé. Hay que traducir los acuerdos en un plan de acción detallado, con fechas y responsables, con la dotación presupuestaria correspondiente en aquellos que la precisen y hacer un seguimiento constante y riguroso. Si no se cumplen, la responsabilidad no será solo de PP y de Cs, será también (y sobre todo) de Vox por no hacerlos cumplir, y los votantes de Vox le pasaremos factura a Vox, no a PP y a Cs, que nada tienen que ver con nosotros.

 

Están muy bien, y a todos nos gusta escucharlos, los discursos valientes diciendo las verdades que está prohibido decir, defendiendo valores y principios eternos hoy día ninguneados por el pensamiento único y la corrección política, pero solo eso no basta: hay que obligar a cambiar muchas cosas (ahí están los 81 puntos del acuerdo en el caso de Madrid) e impedir, con su capacidad de veto, que se sigan haciendo cosas que conduzcan a empeorar aún más la situación. Esa es la gran responsabilidad de Vox.

 

La esperanza y la ilusión siguen vivas. Laus Deo.