Mi venganza que no quiero.

 

 


Si me espera el fin
fue tu culpa
porque fui víctima sin saber
de tu mirada
oscura y turbia.

La noche te acompaña
más no muere la luz que en mí
está escondida.

Si me espera la muerte le hago frente
¿qué es morir?, nada pierdo
si me espera, mi muerte
es tu muerte.

Holocausto de vida
venganza merecida
que no se oculte el sol
sin ver justicia.

Más traidores caminos en sus salas
tiñen de miseria sus almas
por morir, se mueren poco a poco
no habrá para ellos mañana.

Si me espera la muerte
muere en ella
y con la mía se venguen todas ellas
que calladas, agonizadas
perdieron sus familias, ilusiones...
que no importa morir
si hay venganza
y esta viene
 del lugar en el que creo.

 

 

......... 

 

Nació para darle amor.

 

Cuando la ve,
siente la más profunda entrega.
Son la pareja perfecta,
sus ojos aman su figura de mujer
y es que nació para darle amor.
 
Su cuerpo es perfecto para él,
sus ojos los más hermosos,
es el sol de sus días y sus noches
y la besa con dulzura.
 
Es amable y generoso.
En un abrazo sienten
que el cielo los unió para siempre
y son felices por su suerte
aunque sus medios sean limitados,
sus trabajos inestables
y tengan que hacer muchas cuentas
para llegar a fin de mes.
 
Será gracias al amor,
que superarán los contratiempos,
sabrán luchar por tener lo que les falta
y a pesar de todo,
serán felices como en un hermoso cuento,
de esos que siempre acaban bien.

 

 

.........

 

Lo que merece esa chica.

 

Siente que la muerte la persigue
allá por donde va,
porque aquellos seres malos
le han puesto el ojo encima
para darle fin,
pero ella desea una muerte justa,
rodeada de sus seres queridos.
 
Una muerte bonita
sin dolor ni lágrimas,
se lo merece por haber sido testigo
de injusticias, iras, odios,
la pérdida del honor
y la desdicha.
Y todo,
sin el calor de sus abrazos
y sus besos.

 

 

                       

 

 

Quedarse atrás.

 


Cuando quede atrás
nadie me recordará,
habré perdido el tiempo,
nada más.
 
Cuando quede atrás
me verán como la que...
no ha sabido ganar.
 
Cuando quede atrás,
puede que alguno se ría
de mi fracaso.
 
Cuando eso suceda no diré:
"hasta otra",
sino que diré: "adiós".
 
No me quedaré contemplando
las reacciones de ningún ser
ni sentiré su alegría.
 
Nadie llamará por mi
para recuperarme de aquel
espacio oscuro en que estaré
escondida,
esperando no ser vista.
 
Pero no será mi fin,
encontraré nuevos entretenimientos,
nuevas pasiones y pasatiempos.
 
Puede que también encuentre
el verdadero amor de un hombre
al que no le haya importado
que me haya quedado atrás.
 
Puede que aprenda de la vida
lo que no he aprendido
estando entre los primeros.
Puede que sea bueno
irse quedando.