Acabó el paripé de una reunión entre un presidente ilegitimó y uno ilegal para no sacar nada en claro, como mucho la propuesta de una mesa de diálogo con alguien que no quiere dialogar. La reunión no se tenía que haber producido por varios motivos, no solo por estar Torra inhabilitado como presidente sino porque con golpistas que quieren romper España no se dialoga y máxime teniendo en cuenta que el arrepentimiento es nulo y sólo tienen como objetivo la autodeterminación.

El presidente del Gobierno Pedro Sánchez ha propuesto a Quim Torra constituir la mesa de diálogo entre gobiernos de forma inmediata a lo largo de este mes de febrero. La propuesta es parte de un documento de 44 puntos que el jefe del Gobierno ha llevado a la reunión que ambos presidentes mantienen este jueves en el Palau de la Generalitat, en la que uno de los puntos principales a tratar era precisamente el inicio de la negociación bilateral pactada entre el PSOE y ERC a cambio de la investidura de Sánchez.

Además de marcar en el calendario la fecha de inicio de esta mesa, el programa exhibido por Sánchez ante Torra, llamado Agenda para el Reencuentro, incorpora medidas en diversos ámbitos, como evitar la "judicialización de la política", garantizar el diálogo institucional, una reforma de la financiación autonómica, el impulso a las infraestructuras o una financiación suficiente de diversas políticas sociales y servicios de la Generalitat. Con todo, el Gobierno vincula las ofertas relativas a nuevas aportaciones de recursos a poder aprobar unos nuevos presupuestos generales del estado este año.