En una carta de agradecimiento por mail dirigida a los militantes que les ha dicho lo siguiente

 

De todas las manipulaciones de las que hemos sido objeto, quizás la más burda sea la de que los resultados del pasado domingo fueron un fracaso. Para según qué medios pasar de 40.000 votos a 2.700.000 en solo cuatro años es un fracaso. Sin paliativos, les ha faltado añadir. Qué entenderán ellos por éxito. ¿Las caídas en picado de sus índices de audiencia y de sus ventas en quiosco? Entre tú y yo, no sé por qué se habla de fake news cuando en español tenemos una palabra que lo expresa mejor: paparruchas.
 
Pues bien, paparruchas aparte, quiero felicitarte por tu papel protagonista en los resultados del domingo, más que un éxito, una hazaña. Sin tu militancia, sin tu asistencia masiva a nuestros mítines, sin tu entusiasmo en difundir nuestros mensajes, libres de toda intoxicación, nada de esto habría sido posible. ¿Qué puedo ofrecerte a cambio? La promesa de que no te vamos a decepcionar.
 
Te garantizo que la moqueta de las instituciones no nos va a cambiar. Antes volverás a vernos subidos a un cajón de fruta o a un banco de la calle, con nuestro inseparable megáfono, que renunciar a nuestros principios, nuestras ideas, nuestro discurso. Pero, calma, que nada de esto va a suceder. Lo que sí va a tener lugar son auténticas tardes de gloria parlamentaria.
 
Si con apenas recursos frenamos en seco el golpe de Estado en Cataluña y sentamos a sus responsables en el banquillo, previo paso de estos por la cárcel, de qué no seremos capaces con 24 actas de diputado. Se dice, se cuenta, se rumorea que algún rufián que otro está pensando en renunciar a su escaño, en previsión de un irrefrenable ataque de pánico. Hace bien. Porque la vamos a liar rojigualda. Sin miedo a nada ni a nadie. Por España, todo por España. Y siempre contigo.
 
Esto no ha hecho sino empezar. Lo mejor está por venir.

Un cordial saludo,