La Open Society de George Soros financia la Fundación Baltasar Garzón, del inhabilitado Juez de la Audiencia Nacional Española. Éste se encuentra ahora de gira por Chile apoyando las "espontáneas" manifestaciones populares iniciadas a finales del pasado año tras una módica subida del precio del Metro. Parece que tan pequeña chispa inició los incendios de estaciones de transportes, tiendas, mobiliario urbano...etc....con pérdidas millonarias y, por supuesto, de seguridad. Todo ello se vio acompañado, de forma natural por saqueos a mansalva y enfrentamientos con la policía. El Gobierno chileno tuvo que tomar medidas de excepción y sacó el ejército a las calles. Pronto el victimismo plañidero de los verdaderos agitadores y agresores dio paso a un Frente de partidos que hablaban de injusticia social, de derrocar al Presidente electo, Sebastián Piñera, y de modificar la Constitución del país. Nunca una subida del precio del Metro había dado tanto de sí.

La presencia de Baltasar Garzón en Chile reuniéndose con este auténtico grupo revolucionario de ultraizquierda obedece a la promoción en el mundo de la democracia a la manera de Soros. Y sin duda esta revuelta es además, en la región, un fuerte contragolpe que dan los miembros del Foro de Sao Paulo, en el país que más se les había resistido, tras los golpes previos recibidos, por ejemplo, en Bolivia. 
 
Los Venezolanos Chavistas, miembros de honor del Foro, y obedientes de los Padrinos Cubanos, se frontan las manos.
 
Y mientras en su lado del océano Atlántico contribuyen a la desestabilización, como siempre han hecho, en España se reúnen en secreto con el Ministro de Transportes José Luis Ábalos, con premeditación, nocturnidad y alevosía en el aeropuerto de Barajas, enviando ni más ni menos que a la número dos del Régimen de Maduro, Delcy Rodríguez. Suponemos que para hablar de algún asunto delicado.
 
En España hay también cosas en juego para los adalides del Socialismo del Siglo XXI y para George Soros. El magnate de origen húngaro se reunió también con premeditación, nocturnidad y alevosía con nuestro electo Presidente Pedro Sánchez hace no mucho. Y en el Foro Económico de Davos, abiertamente, Sánchez se vio con el hijo de Soros, mientras Juan Guaidóel Presidente reconocido internacionalmente de esa Venezuela rota, se reunía con todos los principales líderes mundiales. 
 
Y la íntima de Baltasar Garzón, Dolores Delgado, que algo acaso le deberá a Soros como colaboradora de Garzón, pasó de Ministra de Justicia a Fiscal General del Estado, en pleno Procés para acabar con el Proceso al Procés y facilitar la secesión catalana, instrumentalizada en forma de Diálogo Bilateral España-Cataluña. 
 
Está bien documentado en el libro del Profesor de la Complutense Juan Antonio de Castro "Soros, Rompiendo España", cómo la famosa fundación filantrópica del multimillonario financiero, Open Society, financió activamente la secesión mientras sus medios afines (que también comen de su mano) lanzaban la cortina de humo de la intervención rusa. 
 
Y entretanto los de Podemos, socios del Gobierno de coalición, temen que sus vínculos con las narcodictaduras salgan a la luz del día, baza que Venezuela y sus aliados saben jugar. Y si no que nos expliquen el extraño incidente de los diplomáticos españoles de visita en la Embajada Mexicana en Bolivia, dónde se escondían personas del entorno de Evo Morales, a finales del pasado año.
 
En Chile, hoy, se está dando un golpe de Estado. En España también. 
 
Ya veremos en qué acaba todo esto. 
 
Lo que parece claro es que Soros, mientras le quede aliento, y luego su hijo, seguirán con su agenda de inmigración ilegal masiva, promoción de el feminismo radical, el aborto, la ideología de género y demás iniciativas "filantrópicas". .. 
 
Con benefactores así uno casi hasta prefiere a los malhechores de siempre.