El pasado jueves, VOX presentó denuncia ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional en relación a los actos del sábado día 31 de agosto de 2019 en Alsasua, donde se celebró una fiesta organizada por la izquierda abertzale para reclamar la salida del País Vasco y Navarra de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado al que denominan "el día de la expulsión".

Los actos consistieron en una parodia de víacrucis que denominan "de la represión" y fueron parando hasta en 14 ocasiones, desde los detenidos de Alsasua por agredir a dos guardias civiles y sus parejas, hasta el acto político de noviembre de 2018. El lema de este año es "miles de razones en la maleta", y el acto ha terminó arrojando una decena de maletas en las que habían encerrado las "agresiones" de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de Estado contra los habitantes de la localidad navarra.

Todos los actos y mensajes iban dirigidos contra las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de Estadoy su finalidad no es otra que "la humillación, el acoso y el fomento del odio" a los miembros del cuerpo.

Por este motivo, la Fiscalía pidió que se prohibiera el acto ya que podía suponer un acto de enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas, que sin embargo fue permitido por el Juez de Guardia porque consideró que "no existe constancia de que se hayan producido o vayan a producir" delitos que justifiquen tal restricción de derechos fundamentales con carácter previo, ordenando, no obstante, que se hiciera un control y seguimiento del discurrir de los actos.

Una vez celebrado VOX considera que se ha cometido el delito de odio y enaltecimiento de terrorismo que prohíbe el artículo 510 de la LECrim, y el artículo 61 de la Ley 29/11 de 22 de septiembre, Defensa del honor y la dignidad de las víctimas, y solicita que se proceda a solicitar el seguimiento realizado y a iniciar diligencias.