Vente a Alemania, Pepe, con Alfredo Landa, una película que lo que venía a decir es que como en España, con un botijo y bajo un árbol, no se estaba en ningún sitio. Ése era el mensaje de la época.

Se habla mucho sobre la inmigración y sobre todos los emigrantes que han tenido que abandonar España para encontrar un trabajo digno, pero realmente ¿qué supone vivir fuera de tu país?.

Como siempre explico a mis lectores, tenemos muy poca memoria histórica y olvidamos que el ser humano, ha sido emigrante toda la vida y que desde el éxodo judeocristiano, donde se nos expulsó del paraíso, nos hemos visto abocados a migrar forzosamente. El gran éxodo de Egipto durante 40 años en el desierto del Sinaí, el de Mahoma desde la Meca a Medina ó sin irnos tan lejos los más de 60 millones de italianos que tuvieron que emigrar de su país durante el siglo XX, por no hablar de todos los españoles que tuvieron que desplazarse a Venezuela, Argentina, Brasil, ó Alemania.

España y el resto del mundo, ya estamos en México y Suiza, siempre explico que, hay que tener mucho cuidado con prejuzgar y crearse juicios de valor sobre una persona o situación concreta, ya que una cosa es ver los toros desde la barrera y otra muy distinta es estar delante del toro en el ruedo.

Va a hacer siete años que vivo en wuppertal , colindante Remscheid , , decidimos finalmente instalarnos aquí, para poder tener una vida en famila mejor recuerdo que España los últimos años Era de desahucio en desahucio sin trabajo sin dinero

Y he de decir que estos siete años, no han sido fáciles para mi. Llegar y adaptarte a un país de habla extranjera, con una cultura totalmente diferente, una alimentación casi antagónica y unas costumbres dispares a las nuestras, no es tarea sencilla.

Comenzando desde los horarios, aquí veo a mis vecinos levantarse a las 5h de la mañana como algo muy común, hacer ejercicio a las 6h y acostarse a las 21 o 22h.

Al principio tardaba 2 horas en hacer las compras básicas, ya que desconocía los productos y no sabía que comprar. Las costumbres a la hora de dirigirme a las personas y saludar, también variaban totalmente y sobre todo la sociabilización, contrapuesta a la nuestra.

Yo, un castellano leones de mundo, ¡muy viajado!, acostumbrado a estar siempre de reuniones sociales, csntonas , restaurantes Bares pasé a tener una vida social nula, como inmigrante en un país extranjero, y comenzamos a hacer lo que siempre habíamos criticado, buscar grupos de españoles en nuestra zona geográfica, porque, teníamos una necesidad de integrarnos brutal y de hablar con alguien que comiera tortilla de patatas de forma natural.

Personas con las que tal vez, en otras circunstancias, no nos hubiéramos relacionado por aficiones ó afinidad de carácter y que como de un imán se tratara, nos veíamos atraídos a ellos, simplemente por tener una lengua común.

Nos veíamos pensando y hablando siempre de lo bueno que tiene España, o voy más allá, ampliamos nuestro círculo a todo Latinoamérica porque, nuevamente, nos parecían más parecidos a nosotros que el resto, porque compartíamos una lengua común. Incluso mi niño que es bilingüe se seguía viendo más parecido a "ellos", por hablar su misma lengua, al ser hijo de españoles.

Y sin darnos cuenta, volvimos a cometer los mismos errores, no solo nosotros, todos los latinos con los que me he relacionado durante estos siete años, buscando el fallo en el otro y sin ver la viga en nuestro propio ojo.

Hasta que hace unos meses decidí que si quería subsistir en este país y ser feliz, tenía que cambiar yo, no el resto del mundo y me apliqué todos mis años de coaching a mi mismo y comencé a ver, la preciosa casa que tengo, lo divertido de la diversidad cultural, todo lo que estaba aprendiendo y sobre todo, comencé a ver el mundo con otros ojos y aprendí que, es muy fácil criticar a los inmigrantes que llegan a tu país y no se adaptan, pero, ¿has sido inmigrante alguna vez ?

José Mateos Mariscal