La presencia de Podemos en el gobierno quier dejar huella, pero en este caso socavando los principios morales que tradicionalmente ha tenido España. Se busca aprobar leyes liberticidas en donde en nombre de la libertad se permitan todo tipo de aberraciones. Los cambios se van haciendo poco a poco, pero de una manera constante, con normativas que influirán mucho en la vida política española y marcan un grave precedente.

La Ministra de Igualdad, Irene Montero, ha vuelto a recordar este miércoles en que la ley de libertades sexuales en la que trabaja su departamento estará en cuestión "de semanas" y que la reforma del Código Penal que afecta a este tipo de delitos se tramitará de forma independiente a la modificación relativa al delito de sedición que también ha anunciado el Ejecutivo.

La titular de Igualdad ha dicho que una ley contra la trata de seres humanos con fines sexuales es otro de los objetivos que se plantea como prioritarios, aunque no ha concretado si apoya imponer sanciones a los clientes de la prostitución y ha preferido esperar a analizar con detalle esta problemática en la que -ha recordado- todos los gobiernos han tenido mucha dificultades para abordar el asunto.

"La ley de libertades sexuales será una ley integral que proteja la libertad sexual, y ahí se puede acoger cualquier persona, también las prostitutas si consideran que están siendo agredidas", ha añadido tras enfatizar: "No quiero ser una ministra que dice muchas veces 'soy abolicionista' (que lo soy), sino una ministra que termine la legislatura encontrando la forma de legislar" para erradicar esos problemas. 

Sobre la reforma del Código Penal que pueda implicar la aprobación del proyecto legislativo, Montero ha reiterado que se trata de una ley integral de protección de libertades" que incluirá no solo medidas punitivas.

"No planteamos solo una reforma del Código Penal, porque las soluciones no pasan solo por endurecer o cambiar las sanciones, sino que llevan toda una serie de medidas de protección de las libertades sexuales", ha precisado Montero al ser preguntada por la posibilidad de que las reformas penales se tramiten de forma independiente a las previstas por el ejecutivo relativas a otro tipo de delitos como el de sedición.