A media mañana del viernes 27/07/2018 los wassaps circulaban de móvil en móvil dando a conocer una noticia que aparecía en la totalidad de los periódicos digitales del país: «Juana Rivas, condenada a cinco años de cárcel y seis sin sus hijos (El País digital)». Este titular se completaba así: «El juez considera que la madre de Granada cometió dos delitos de sustracción de menores y  que “explotó el argumento del maltrato”».

 

El telediario de A3, una cadena que repite constantemente el subvencionado slogan de «Tolerancia Cero», el día de autos (27/07/2018), rotulo el titular del día tal como sigue: «Juana Rivas, condenada a cinco años de cárcel y seis sin sus hijos», así inició la presentadora la citada noticia. De seguido apareció un vídeo de la Sra. Juana Rivas con una expresión mezcla de madre compungida, ahora maltratada por un juez machista y lanzada a un estrellato mediático que ya no tendría vuelta atrás, convertida en una heroína nacional que recitaba dos eslóganes de indiscutible sesgo propagandístico y además puestos en escena con un indiscutible dominio de los medios audiovisuales ya entregados a su causa: «¡No voy a dejar de luchar!», «¡No voy a perder la fe!».

 

Y sin pausa, la presentadora remató la noticia de forma impecable: «Hoy –en alusión a Juana Rivas– ha recibido un duro varapalo», «El peor escenario a los que se enfrentaba», «Además tendrá que indemnizar con 30.000€ a su ex marido», «Durísimo auto que descalifica uno a uno los informes aportados»…

Eso de «durísimo auto, un duro varapalo, el peor de los escenarios a los que se enfrentaba…», sin duda estremeció el corazón de millones de madres del país, como posiblemente creó un impacto emocional de imprinting que condicionaría no sólo la percepción de la noticia, sino que ayudaría en cierta forma a moldear el juicio que cada ciudadano comenzaba a formarse del caso, como es probable que elevara la moral de la soldadesca feminista radical que con el sol de julio en el horizonte saldría envalentonada a la calle, en pueblos y ciudades, al grito de «Todas somos Juana».

 

Incluso Mariano Rajoy, el anterior Presidente del Gobierno, en imágenes de archivo, apareció en la pantalla con una frase muy humana: «¡Hay que ponerse en el lugar de esta madre!” ¿Y en el lugar de este padre, y en el lugar de estos dos hijos quién se pone, don Mariano? –cabría preguntarle.

 

La aparición de don Mariano Rajoy, significaba un claro apoyo, el de un partido mayoritario como es el PP, ahora en la oposición parlamentaria, a la causa del feminismo radical, un vivero de votos que en España decantan el gobierno de la nación a un lado u otro. Claro que el Presidente actual, el Sr. Sánchez, del PSOE, aparecería al día siguiente, el sábado 28, en la misma cadena y en el telediario de las 15h, haciendo lo propio. Dos opciones políticas aparentemente distintas, pero unidas en un proyecto común, el de alternarse en el gobierno de la nación y promulgar leyes y más leyes con las que perfeccionar el garrote vil de género.

 

Para cerrar la noticia, en una demostración de despliegue de modernidad, Antena 3 ponía en pantalla twists de distintos políticos: «Necesitamos una justicia que sea feminista» (Iñigo Errejón). «La justicia es patriarcal» (Alberto Garzón).           El Correo de Andalucía, el 27/07/2018, actualizado a las 18:18h, rotulaba el siguiente titular: «IU y PSOE piden el indulto para Juana Rivas. Podemos ha indicado que lo fundamental sería cambiar las leyes y eliminar el sesgo patriarcal de la justicia española». El 28/07/2018, Abc Andalucía ponía título a una noticia hija natural de su padre: «La CUP llama a la desobediencia tras la sentencia contra Juana Rivas» y el propio ABC la completaba con «Varias organizaciones independentistas califican de “declaración de guerra” las resoluciones judiciales “machistas” del “régimen” español».

 

Otra organización populista, Ni Unidas Podemos, calificaba de «barbaridad» la sentencia que condena a Juana Rivas (el mundo.es 27/07/2018 AGENCIAS. MADRID). En la misma noticia, Joan Tardá, de ERC, denunció una justicia «antigua»que condena a Juana Rivas por negarse a entregar a sus hijos, es decir, llama justicia antigua a una justicia que persigue el secuestro de niños. Si esta es una justicia antigua, ¿cómo será la moderna?, amigo Tardá. Un tal Gabriel Rufián, diputado de Esquerra, en Twitter comparó la sentencia de Juana Rivas con el caso de La Manada. Pero lo más grave de este caso es que este jovenzuelo quiso rematar su desgraciado primer comentario con una frase ingeniosa y en realidad se despachó con una expresión soez absolutamente reprobable que entra de lleno en la jurisdicción de lo penal: «La Manada lleva toga» 11:36 AM-Jul 27,2018 @ gabrielrufian (Twitter).

 

José R. Barrios