Ante el malestar causado por los innumerables viajes, juergas y afán de notoriedad del Gran Maestro de la Logia de España y sus manifiestos abusos de poder, ejercido con prácticas propias de un mafioso, se le pidió que dimitiera de su cargo cuando aún le quedaban 3 años para someterse a unas nuevas elecciones. Fue el mismo Gran Maestro Óscar de Alfonso quien declaró en el último Gran Cónclave “que no se volvería a presenta a la reelección”, lo que sería su cuarta legislatura con un total de 12 años al frente de la Gran Logia, ejerciendo su autoridad sin ningún tipo de control. Unas afirmaciones del maestro que no han sido acompañadas de los hechos.

 

A fin de evitar esta situación, hace casi un año se elaboró una propuesta de reforma de Constitución de la Gran Logia de España, con un borrador que se compartió entre los miembros y que se presentó ante el Gran Maestro Óscar de Alfonso.

 

Como era de esperar, Óscar de Alfonso hizo caso omiso de esta propuesta de reforma constitucional, pues obviamente acabaría con sus privilegios y su intención de perpetuarse en la poltrona como Gran Maestro, para vivir y viajar por todo el mundo con cargo a la masonería española.