Ok Diario y ABC han difundido unas declaraciones de Francis Martínez Bordiú en las que se decía que se harían cargo los restos de su abuelo, Francisco Franco.

Estas supuestas declaraciones, habían cambiado el panorama político y jurídico del Decreto de exhumación.

El Correo de Madrid ha tenido acceso a un comunicado que la familia, los nietos concretamente, van a emitir aclarando dichas declaraciones que en el "corta y pega" han quedado cuanto menos dudosas:

 

Ante la confusión creada por la tergiversación que algunos medios de comunicación han hecho de las declaraciones efectuadas por miembros de nuestra familia, nos vemos obligados, al objeto de evitar cualquier malentendido, a hacer las siguientes manifestaciones: 
Primero: Bajo ningún concepto la familia MARTINEZ-BORDIU FRANCO colaborará activa o pasivamente con la inicua pretensión del Gobierno plasmada en el Real Decreto Ley aprobado ayer, reiterando por consiguiente nuestra más firme y unánime oposición a cualquier exhumación o traslado de los restos de nuestro abuelo, D. Francisco Franco Bahamonde. 
Segundo: en coherencia con lo anterior, en nuestra condición de interesados en el expediente de exhumación que se incoará mediante acuerdo del Consejo de Ministros del próximo viernes, haremos pública nuestra oposición agotando todos los recursos legales que están a nuestro alcance sin descartar cualesquiera otras acciones legales para impedir que se vulneren nuestros legítimos derechos en cuanto únicos legitimados para decidir el destino de los restos mortales de nuestro abuelo.
Tercero: Reafirmamos nuestra confianza en los tribunales de justicia y en la legalidad vigente -gravemente vulnerada por el Real Decreto Ley aprobado-así como, muy especialmente, en la Comunidad Benedictina que tiene encomendada la custodia de los restos de nuestro abuelo y ha manifestado que no accederá a ninguna exhumación en contra de la familia del difunto, por lo que esperamos que el gobierno no podrá culminar su propósito de vejar los mismos en un acto de revanchismo retrospectivo sin precedentes en el mundo civilizado. Sin perjuicio de lo anterior, no permitiremos jamás que el Gobierno disponga de los restos de nuestro abuelo en la forma que tenga por conveniente, por lo que si se produjera una exhumación de los mismos en contra de nuestra voluntad, exigiremos que se nos haga entrega de los mismos para proceder a darles Cristiana sepultura como corresponde a la fe en la que vivió y murió nuestro abuelo, sin perjuicio de persistir en la defensa de los derechos que nos corresponden.