La ansiedad es un trastorno que debe ser tratada a través de terapias psicológicas y en algunos casos también es necesario recibir tratamiento farmacológico.

 

Se denomina “ansiedad” a la señal con el objeto de alertar que el organismo realiza de forma involuntaria cuando recibe estímulos internos o externos. También se define como una sensación o estado emocional, sólo en los casos en los que ésta no es patológica. Sin embargo, son muchas las enfermedades que pueden producirla.



Existen muchos factores que pueden influir en la aparición de ésta respuesta, como por ejemplo el ritmo de vida de la ciudad que llevan las personas en Madrid o pensamientos negativos que los individuos suelen pensar antes de un acontecimiento del que son conscientes (como esperar el día de graduación).

 

¿Cuáles son sus síntomas y cómo tratarla?

 

Como mencionamos anteriormente, existe la ansiedad no patológica (denomina “ansiedad común o normal”) y la patológica, por lo que ambas se diferencian en distintas características. La común suele ser una simple respuesta o reacción ante los estímulos reales y puede tener diferentes niveles de tiempo e intensidad; mientras que aquella categorizada dentro de las patologías, es en la que el individuo no es capaz de adaptarse al estímulo, además de poseer síntomas psicológicos, conductuales y físicos.

 

  • Dentro de los síntomas que afecta la conducta (y los psicológicos) encontramos el temor a perder el control, problemas para concentrarse o recordar, evitación o inhibición, obsesiones varias, intranquilidad, irritabilidad y preocupación o agobio.
  • Por su parte, los síntomas físicos de la ansiedad se dividen en distintas categorías, pero de forma general se encuentran los digestivos (vómitos, náuseas, estreñimiento), respiratorios (disnea), cardiovasculares (taquicardia), neuromusculares (temblores y dolores de cabeza), entre otros.

 

Cabe destacar que cada síntoma podría afectar o influir en los demás, ya que por ejemplo, un síntoma psicológico (preocupación) aumentaría uno de los físicos (taquicardia) y a su vez, generar uno conductual (intranquilidad).

 

Es difícil reconocer cuándo la ansiedad puede ser patológica o común, ya que entran muchos factores en juego. Sin embargo existen diferentes escalas que permiten medir el nivel de ansiedad de una persona. Además, estos puntos permiten tener una idea de cuál de los dos tipos se trata:

 

  • La ansiedad común es transitoria y no afecta la vida de la persona.
  • La patológica persiste en el tiempo y los malestares producidos afectan su desenvolvimiento en las actividades sociales, laborales, de otros ámbitos y genera problemas médicos.

 

¿Qué tratamientos existen para ansiedad?

Dependiendo del tipo, existirán diferentes métodos o técnicas para tratarla. En el caso del tipo normal, basta con aplicar simples recomendaciones hechas por profesionales o especialistas de la materia; mientras que la patológica deberá ser tratada con terapia psicológica y/o farmacológica

 

Recomendaciones y consejos



  • Reconoce cuál es la fuente o estímulo que está influyendo en el origen de la ansiedad. Para cada persona es diferente, por lo que deberás encargarte tú o un especialista de buscar y así poder conocer mejor el por qué sucede.
  • Si tienes una preocupación, lo mejor es preguntarte si es posible hallar una solución. En caso de ser una respuesta afirmativa, entonces busca cómo solucionarlo; mientras que si la respuesta es negativa, ¿para qué te preocupas?
  • La ansiedad de por sí genera pensamientos negativos, además de que las personas que la sufren también suelen pensar negativamente; por lo tanto, te recomendamos ser más positivo para así romper el círculo (negatividad-ansiedad-negatividad y así sucesivamente).
  • No pienses que todo en la vida es malo o bueno, en realidad siempre hay un punto intermedio en el que no estaremos tan mal ni tan bien. Por ejemplo, si pierdes el empleo y consigues otro donde te pagan un poco menos, donde las personas lo verían negativamente en la mayoría de casos, cuando en realidad al menos consiguieron un trabajo.
  • Evita pensar conclusiones antes de los acontecimientos sucedan, ya que éstas generan aún más ansiedad de la que ya puedes tener. Lo mejor es aprender a ser pacientes y ser precavido, en vez de hacer conclusiones apresuradas, prepárate para lo que sea.
  • Intenta controlar tus emociones, ya que éstas afectan aún más que los pensamientos. La mayoría de personas ansiosas poseen este problema y se dejan guiar por las emociones del momento, cuando en realidad en esas ocasiones se debe ser más lógico y racional.

Tratamientos psicológicos y farmacológicos

 

Las terapias psicológicas para la ansiedad pueden ayudar enormemente a individuos con problemas de ansiedad, ya que éstos estarán en presencia de un profesional en el área que gracias a su formación y experiencia podrá darte las herramientas y técnicas adecuadas para tratar o superar este problema tan común.

 

Existen muchos profesionales, como este psicologo especialista en ansiedad en Madrid; aunque también encontrarás más alternativas en esta ciudad y otras provincias del territorio español. Sin embargo, lo más recomendable es que investigues cuáles son los mejores o quiénes se especializan en tratar la ansiedad, así como también sus costos para saber si se ajusta a tu bolsillo y las opiniones de otros pacientes que han logrado mejorar su calidad de vida gracias a él.

En cuanto al tratamiento farmacológico de la ansiedad, existen varias alternativas. Los medicamentos utilizados en estas terapias son conocidos como “ansiolíticos”, los cuales producen un efecto tranquilizante o relajante entre las personas que los consumen. Entre ellos es posible encontrar el cloracepam, diacepam, loracepam y muchos otros. Sin embargo, éstos deben ser recetados por un médico ya que necesitan prescripción para poder ser comprados en las farmacias; además de que se recomienda no consumir a menos de que sea recetado por un especialista.

 

De igual forma, también existen antidepresivos que son utilizados para tratar la ansiedad, ya que éstos inhiben la recaptación de serotonina y son ideales debido a que los resultados obtenidos con ellos suelen ser bastante positivos y los efectos secundarios son reducidos. Entre estos medicamentos encontramos la Sertralina, citalopram y fluoxetina.

 

En definitiva, la ansiedad es un estado o respuesta del organismo ante estímulos que no debe preocuparnos a menos de que sea prolongada, continua y afecte la calidad de vida de la persona. Siendo lo más recomendable acudir a un especialista para que éste pueda determinar el grado del trastorno.