Mientras Junqueras se jacta de su "victoria" y avisa que volverán a intentarlo, Otegui anima a la abstención de Bildu porque con Sánchez hay una «oportunidad» para la independencia, ERC pide un referéndum que Sánchez firma, EH Bildu pide al PSOE revisar la política penitenciara, reconocer la plurinacionalidad y el derecho de autodeterminación y el PNV pide la salida de la Guardia Civil de Navarra, Grande-Marlaska miente a los guardias civiles y Sánchez a los españoles en general.

Los guardias civiles y sus familias destinados en Cataluña, el País Vasco y Navarra, sufren la presión de independentistas, separatistas y proetarras, que solicitan la expulsión de sus territorios, mientras el Ministro de Interior en funciones mira hacia otro lado y les miente.

A pesar de la lealtad de la Guardia Civil, del prestigio del Cuerpo, dentro y fuera de nuestras fronteras, del compromiso de la Institución, del respeto y la defensa de la Constitución y de las leyes, el ministro de Interior les traiciona, al menos así se sienten los guardias civiles, traicionados.

Grande-Marlaska no solo miente a los guardias civiles, también les toma por imbéciles, al asegurar que la Guardia Civil "no va a salir de Navarra", a pesar del acuerdo que Sánchez ha cerrado y firmado con el PNV.

Conociendo al PNV, su doble moral y su incongruencia política, entiendo que pretenda echar a la Guardia Civil de Navarra, conociendo a Sánchez, su narcisismo y su desmedido deseo de mantener su sillón en Moncloa no me extrañaría que hubiese firmado la salida de la Guardia Civil de todas y cada una de las comunidades de España si el propio diablo se lo hubiese pedido, lo que no llego a entender es la animadversión de Grande-Marlaska hacia la Guardia Civil.

El anuncio de la salida de la Guardia Civil de Navarra no llegó por parte del ministro, que en diversas ocasiones les mintió asegurándoles que esa salida no sucedería, los guardias civiles destinados en Navarra tuvieron constancia de que realmente se les va a echar de la Comunidad Foral por el propio PNV, al hacer público el acuerdo firmado con el PSOE para facilitar la investidura de Pedro Sánchez, esto ha hecho que Grande-Marlaska haya realizado unas declaraciones desmintiendo que la Guardia Civil vaya a ser expulsada de Navarra, y todo ello a pesar de la evidencia del acuerdo, que fija en seis meses el plazo que tendría el Gobierno, para acometer el atropello que le pide el PNV, algo que los guardias civiles han considerado una traición del Gobierno y tachado al ministro como un mentiroso.

Ministro ha mentido a los guardias civiles, y no lo ha hecho una vez, es la triple negación de Pedro y son al menos tres las veces que el ministro les ha mentido y el gallo aún no ha cantado. La primera tuvo lugar en un Consejo de la Guardia Civil, órgano que reúne a los representantes de las diferentes asociaciones del Instituto Armado con altos cargos del Cuerpo y del Ministerio de Interior, donde se les aseguró que no habría ningún traslado inminente de las competencias. La segunda vez fue el 16 de septiembre del pasado año, cuando el ministro de Interior visitó la Comandancia de Navarra y en ese encuentro, Grande-Marlaska volvió a negar la transferencia de competencias de Tráfico y la salida de los guardias civiles de Navarra. La última tras la firma del acuerdo entre el PSOE y el PNV en que se constata esta traición.

Todas esas afirmaciones han quedado en papel mojado, y han demostrado que el ministro ha mentido, ya que el tercer punto del acuerdo firmado entre PSOE y PNV recoge textualmente "Dejar sin competencias a la Guardia Civil en Navarra en 6 meses”, y puede que no solo sean las de Tráfico, además los nacionalistas vascos exigen que se haga con el mismo contenido y extensión que las realizadas en su momento al País Vasco.

No quiere el ministro Marlaska a la Guardia Civil y lo ha venido evidenciado desde que llegó al Ministerio,  por eso no le importa mentir a los guardias civiles.

El desencuentro e incluso la animadversión del ministro de Interior hacia la Guardia Civil viene de lejos, todavía estamos esperando la prometida explicación sobre el cese del coronel Sánchez Corbí, recién ocupado su cargo, una decisión política, sin sentido, que intentaba descabezar a la UCO, la unidad de la Guardia Civil que persigue con éxito la corrupción política, entre otras las del PSOE.

O la decisión de aupar al Gabinete de Coordinación y Estudios del ministerio, un puesto clave, al comisario de policía, José Antonio Rodríguez, conocido en el cuerpo policial como 'Lenin' por su adscripción política y su cercanía al PSOE, un policía politizado, en detrimento del coronel Juan Hernández Mosquera responsable hasta ese momento de ese departamento. Un cargo que siempre había sido ocupado por personal de la Guardia Civil, incluso en gobiernos socialistas, debido precisamente a que se trata de una plaza clave para coordinar todas las fuerzas de seguridad del Estado que requiere de un mando "con independencia y neutralidad política".

También polémica fue la salida de tono del ministro tras la operación “JUDAS”, el pasado 23 de septiembre, tras la cual Grande-Marlaska hizo llamar a los responsables del operativo para pedirles aclaraciones, o la bronca por el discurso  que el jefe de la Guardia Civil en Cataluña dio en San Andrés de la Barca, durante la Patrona del Cuerpo, que fue considerado «una vergüenza» por parte del vicepresidente del Gobierno autonómico catalán, Pere Aragonés y como «inoportuno» desde el Ministerio y desde el propio Gobierno, ya que según manifestaron fuentes del Gobierno estábamos “en un momento delicado en Cataluña, de máxima tensión por la inminente sentencia y había que medir todas las palabras».

Tampoco podemos olvidar el malestar de los guardias civiles enviados a Cataluña, el pasado año por la mala gestión de Interior para evitar los bloqueos de la AP-7 y de la frontera hispano-francesa llevados a cabo por los CDR. Como pudimos comprobar aquellos cortes no eran un problema de orden público, sino un ataque organizado a infraestructuras críticas del Estado, y por ello se debió movilizar a la Guardia Civil de forma contundente contra los radicales ya que era claramente una competencia de Guardia Civil y Policía Nacional, sin embargo para no molestar a los Mossos y al Gobierno autonómico catalán no se permitió actuar a los GRS de la Guardia Civil.

Y recordamos el intento desde el Ministerio de Interior de desplazar a la Guardia Civil de la búsqueda de la deportista blanca Fernández Ochoa y posterior investigación en detrimento de la Policía Nacional, a pesar de que los hechos se producen en demarcación de Guardia Civil y que es este Cuerpo policial el que dispone de más medios, de más personal especializado y de más experiencia en este tipo de búsquedas y rescates, entonces el ridículo de Policía Nacional fue sonoro, desplazando todo tipo de medios y personal no especializados para hacerse ver en una búsqueda que por la notoriedad de la persona desaparecida se preveía mediática.

Polémica ha sido también la equiparación salarial de Guardia Civil y Policía Nacional, ya que desde el ministerio, cuentan que por indicación del propio comisario “Lenin”, se decidió que a pesar de que en el acuerdo inicial se estableció y se firmó, por parte de la Secretaría de Estado de Seguridad, que el 59% del reparto correspondía a Guardia Civil y el 41% a Policía Nacional (debido a que había una mayor diferencia económica a la hora de equiparar), se detrajese de ese acuerdo un 1% en detrimento de la Guardia Civil y a favor de la Policía Nacional, reparto que finalmente quedó en un 58% para los guardias civiles y del 42% para los policías, de manera que de los 250 millones de euros que se habían destinado para la equiparación de 2019 a los guardias civiles les correspondían 2,5 millones menos que a los policías nacionales.

La lealtad, el trabajo, el compromiso, la entrega, que los guardias civiles han venido demostrando, carecen de valor para políticos sin principios y valores y para magistrados reconvertidos en políticos, en contraposición a lo que opina la ciudadanía, que valora con nota el trabajo diario del cuerpo policial más querido en España, la Guardia Civil.

Este año los Reyes Magos nos traerá el regalo de un gobierno, un regalo envenenado, y si para ello es necesario realizar y ofrecer a los dioses independentistas, separatistas, nacionalistas, radicales y terroristas el sacrificio, una vez más, de los guardias civiles y de la Guardia Civil que así sea, pensarán algunos.

Lo cierto es que el Gobierno ha decidido sacrificar a la Guardia Civil y no solo en Navarra, con el tiempo veremos que esta decisión va mas allá, lo cierto es que Sánchez ha negociando el futuro gobierno de España, con delincuentes y terroristas, que pretenden derrocar desde el interior del propio sistema, desde las instituciones democráticas, el orden constitucional y con un partido que prometió, no solo acabar con el sistema del 78, sino suprimir el Cuerpo de la Guardia Civil cuando llegase al poder.

 En este orden de cosas, se entiende que este grupo de pseudo políticos, que delincuentes y terroristas, pretendan acabar con la Guardia Civil como defensora de ese orden constitucional y como vertebradora de la unidad de España.

Antonio Mancera Cárdenas

Director de Benemérita al Día

Guardia Civil retirado por accidente en acto de servicio

PUBLICADO EN: http://www.benemeritaaldia.org/actualidad/opinion/49102-s%C3%A1nchez-cede-a-la-presi%C3%B3n-de-eta-y-de-los-independentistas,-y-grande-marlaska-miente-para-enmascarar-la-traici%C3%B3n-a-la-guardia-civil.html